El Anárquico: Una mirada anarquista a la Reforma Laboral

Nota: Hace un par de días se publico en la edición online de El Sol Acrata, un texto titulado Una mirada Anarquica a la reforma laboral que se publico en la edición de mayo de dicho periódico. Este articulo titulado Una mirada anarquista a la Reforma Laboral es del periódico El Anárquico de su edición de Mayo. 

[Descargar El Anarquico de Mayo]

Por Invierno

Alphons Karr escribió en el año 1849 “Cuanto más cambie, es más de lo mismo”, es decir basta con cambiar algo para que no cambie nada. Esa máxima ha servido para ejemplificar los diversos episodios en los cuales la clase política de la sociedad de los poderosos ha buscado cautivar a personas comunes y corrientes con discursos de cambio y de erradicación de la pobreza y la injustica. Lo cierto es que pese a las miles de reformas que se han llevado en el tiempo el panorama sólo reafirma un modelo de sociedad y de vida servicial para los más ricos, mientras que la gran mayoría de los trabajadores debe partirse la espalda en dos y aguardar por una pensión que los permita sobrevivir en el margen de la miseria.

Y la frase de Karr, pese a ser escrita a hace más de cien años y al otro lado del mundo, recobra una vigencia asombrosa en estas tierras. La actual presidente, Michelle Bachelet, ha intentado instaurar la idea de un gobierno con un sello de gestión orientado a impulsar profundas transformaciones en el ámbito social. Es de esta forma, como ha promovido diversas reformas a planos como la educación, el sistema de transporte público, la descentralización y regionalización y una de la que ha acusado de ser la más importante: La reforma Laboral.

La cabeza del Estado, dijo en la presentación de la reforma laboral, que “esta reforma tiene un solo norte que es que las chilenas y los chilenos puedan acceder a un trabajo de mejor calidad”.
El actual código laboral y el caballo de Troya de la Moneda.

La actual condición laboral de los trabajadores es un resabio de la dictadura de Pinochet, periodo en el cual las victorias de los trabajadores obtenidas durante la Unidad Popular fueron eliminadas. El código del trabajo fue ideado por José Piñera, hermano del ex presidente Piñera, en el año 1978. Fue instaurado mientras la gran mayoría de los habitantes del territorio se encontraban con el miedo de ser perseguidos, encarcelados, torturados y asesinados. En este escenario mover aunque sea una hoja, por los derechos perdidos, era una sentencia de muerte segura.

jose piñera

José Piñera (1948) Ministro del Trabajo (1978-1980)

El código laboral fue instaurado como un gesto de guerra ganada por los militares y el terrorismo de Estado. Como en todo tratado de guerra, los perdedores estuvieron al margen de la discusión de esta. Debieron conformarse con el trabajo precarizado, el abuso patronal y la cesantía que fueron verdaderos cánceres para los sectores populares especialmente en los ochentas. Este sistema fue profundizado por los regímenes democráticos en los noventa.

Según la Moneda, la propuesta del gobierno busca mejorar esta condición de los trabajadores, sin embargo sus promesas son un caballo de Troya para los trabajadores. Los cambios de la ley se les presentan como un regalo, pero en verdad apunta a legitimar y amarrar a los trabajadores a términos de trabajo, negociación y lucha que refuerzan el legado de la dictadura y buscan disminuir, amedrentar y apaciguar los ánimos de los explotados.

A ese caballo de Troya hay que prenderle fuego.

El actual escenario de lucha de los trabajadores que busca frenar la reforma.

La actual situación de conflictos laborales amerita una nueva legislación que busque apaciguar los ánimos entre explotados y explotadores y haga del Estado un garante del orden. Durante el pasado año 2012 proliferaron las situaciones y acciones radicales de los trabajadores en distintos escenarios de conflicto. Durante ese año se contabilizaron setenta y cuatro episodios de lucha que traspasaron el imperio de la ley. Cortes de calles. Movilizaciones. Huelgas. Bloqueo de caminos y de entradas a lugares de trabajo. Funa, bulla y forcejeos. Toma de lugares públicos y privados. Durante el pasado 2014 estos episodios sumaron ciento setenta y dos.

Aquel lo sumado a grandes movilizaciones del ámbito del Retail, tales como la pasada huelga de trabajadores de supermercado Líder, que paralizaron sus funciones y llenaron las calles por una semana y la actual huelga de trabajadores de supermercados Jumbo que demuestran la articulación y puesta en acción de sectores que en el pasado se encontraban desorganizados y a la merced de los caprichos empresariales.

¿Qué depara la reforma para los trabajadores y quienes deseen solidarizar con sus luchas?

Se promulga la idea de la Titularidad sindical. Esto significa que los sindicatos son reconocidos como los principales representantes de la clase trabajadora y de sus negociaciones. En el pasado quedarían los grupos negociadores. Desde ahora todos los conflictos serán entre el empresario y los sindicatos.

Sin embargo, esta medida divide a los sindicatos en dos grupos. Entre quienes pueden negociar y quienes no pueden hacerlo. No podrán negociar los sindicatos que tengan menos miembros del quórum requerido para crear este tipo de organizaciones. Esto es ampliamente cuestionable, porque no podrán movilizarse los sindicatos que hayan sido blancos de despidos masivos de sus miembros, como suele suceder en el periodo previo y posterior a un conflicto laboral, como también los debilitados por el tiempo o cambios en la organización interna de la empresa.

Se mantendrá la negociación colectiva por empresa. Esto niega una de las aspiraciones histórica de la clase trabajadora, la cual es negociar de manera confederada por rama de la producción. Por otra parte esta medida deja afuera al cincuenta porciento de los trabajadores que no tienen el quórum necesario para poder levantar un sindicato, y como resultado quedan sin la protección y beneficios de un contrato colectivo.

La empresa se verá obligada a la entrega regular de información al sindicato. Es de esta forma como la información acerca de estados financieros, sueldos, planillas de remuneraciones, costos de mano de obra y otros deberán ser informados al sindicato. Estos datos son de vital importancia para llevar a cabo un proceso de movilización. En primer lugar los trabajadores estarán conscientes del estado financiero de la empresa y sabrán las condiciones en las cuales movilizarse. Sin embargo solo tendrán acceso a la información de la empresa a la cual pertenecen y no del resto de propiedades, por ende quedarán en la nebulosa las ganancias de los empresarios.

Para desgracia de los trabajadores se intenta imponer uno de los anhelos de la clase explotadora que van en contra de un beneficio social ganado con lucha y sangre: La flexibilidad laboral pactada. La Flexibilidad laboral pactada da la oportunidad de pactar sistemas de distribución horaria que pueden superar las doce horas diarias de trabajo por siete días a la semana. De seguro serán muchos los trabajadores que serán hostigados o que se encontrarán en situaciones desfavorecidas que tendrán que acceder a este tipo de regímenes de explotación que rayan en la esclavitud asalariada.

La reforma laboral y las huelgas ¿Una Ley Hinzpeter contra los trabajadores?

En esta tierra abandonada en el fin del mundo, a los patrones de fundo le gustan

los rotos obedientes, callados y que pongan la espalda al látigo. De hecho esta larga franja de tierra se asemeja a un lago látigo tirano. Chile, de norte a sur es un enorme fundo. De ahí que nuestra noble clase empresarial le produzca arcadas la idea de sus trabajadores rebelados y buscando el fruto de su trabajo. Para no pasar esos malos ratos son dueños de un aparataje mediático, jurídico y policial para criminalizar a los revoltosos. Y la reforma laboral se encamina en esa dirección. La huelga ha sido una histórica herramienta de lucha de los explotados y una situación de peligro para los intereses capitalista. Nunca los poderosos han querido hacer de la huelga un arma legítima de los explotados. Y esto es porque la huelga es un arma efectiva en los conflictos laborales. Hace perder dinero y asusta a los empresarios y aleona y organiza a los indecisos. La reforma laboral de Bachelet, lo que busca es criminalizar la huelga y a los huelguistas. Se busca sacarla del arsenal de los oprimidos, frenar su avance y aminorar sus efectos. La huelga se sigue percibiendo como una etapa indeseada de la negociación colectiva y no como un derecho de los trabajadores. Con la reforma laboral las huelgas legítimas y que no serán perseguidas, serán las de un marcado carácter pacifico. Existirán acciones que serán perseguidas por la ley y que pueden echar por borda una movilización. Se sancionaran conductas tales como el bloqueo de entradas y prohibir el acceso a trabajadores y ejecutivos a empresas en conflicto. Se sancionará con el desafuero a los dirigentes en caso de uso de “Violencia moral y física” ¿Un garabato será sindicado como violencia? ¿Un escupo dejará caer por la borda lo legítimo de una huelga? Todo esto acompañado de una rigurosa y estrafalaria regulación procedimental que hará que los trabajadores deban pasar varias etapas antes de poder declarar una huelga.

Una de las promesas de la reforma laboral para engañar a los trabajadores es la prohibición en caso de conflicto de contratar rompehuelgas o remplazar bajo alguna forma a los trabajadores movilizados. A cambio los trabajadores deberán suplir los servicios mínimos universales. En la práctica esto devendrá en que los mismos trabajadores deberán elegir entre sus pares a quienes deberán “atender las operaciones indispensables para evitar un daño actual e irreparable de los bienes materiales, instalaciones, o infraestructura de la misma o que causen grave daño al medio ambiente o un daño a la saludo de los usuarios en un establecimiento asistencial o de salud”, dice la ley. Los huelguistas deberán elegir entre sus filas a sus propios rompehuelgas. Esto hace que pierda sentido la de idea de paralizar la producción de mercancía como un método de presión. Por otro lado profundiza la precarización de los empleados públicos de la salud, quienes trabajan en condiciones precarias y muchas veces con lo justo y menos, y que lamentablemente sólo negándole atención a sus pacientes pueden visibilizar la enfermiza situación del sistema de salud para los más pobres.

Como si fuera poco lo anterior, el empresariado en caso de huelga, puede declarar Lock-Out. Esto se traduce en que el dueño de una compañía en conflicto laboral, puede declarar el cierre de esta por el espacio de tiempo de la movilización y con esto suspender el trabajo en ellas y el respectivo pago de remuneraciones y contribuciones por esos días. Esta medida busca debilitar la acción sindical como también crear presión al nivel familiar y/o íntimo de los trabajadores, ya que verán afectados directamente el sueldo que perciben.
La pacificación laboral de la reforma se corona con la negación de legitimidad de las huelgas generales y solidarias, las cuales quedarán fuera de la ley. Es en base a estos aspectos que organizaciones sindicales, políticas y sociales han sindicado a la reforma laboral de La Moneada, como una vuelta de la Ley Hinzpeter, que busca criminalizar, frenar y coaptar la lucha de los trabajadores. Si esta ley se promulga ¿Qué decidirá el carácter de lo pacífico en una huelga? ¿Cuántos sindicalistas serán desaforados y por consiguiente despedidos? ¿Es digno que los mismos huelguistas deban hacer el papel de rompehuelgas? ¿Cuántos movimientos de reivindicaciones laborales se verán sumergidos en la desidia y la división interna?

Abajo esta y toda ley. Abajo toda forma de pasividad.

anarquismo-chileLos anarquistas no somos ajenos a los movimientos de los trabajadores. Basta que usted señor lector se instruya acerca de la participación ácrata en el movimiento obrero de la primera década del siglo XX, la destacada influencia del anarcosindicalismo en los años 20 y su influencia en el nacimiento de la CUT. Por eso hace urgente, hoy en día, recobrar y recoger el hilo que une a los anárquicos con la lucha en contra de la explotación en los lugares de trabajo.

Como anárquicos estamos en contra de toda ley, puesto que en ellas se encuentra la razón del Estado, el cual es cómplice de los más ricos en la opresión de la gran mayoría. Rechazamos el nuevo ciclo de reformas que se nos presentan como un regalo, que como pudimos apreciar a lo largo de este análisis, sólo busca frenar la lucha en contra de los privilegios de los más ricos.

Lo que busca este Caballo de Troya es presentarse como un regalo, pero que en su interior acoge la idea y las cadenas legales para bloquear el emerger de un movimiento sindical, y de los trabajadores en general, que se manifieste de forma contestaría a través de la organización y acción combativa.

Busca que a través de la titularidad sindical, los diversos sindicatos de una empresa compitan y peleen entre sí, en vez de solidarizar unos con otros. Como también busca hacer destacar a las orgánicas que propicien el diálogo y la cooperación entre empresarios y trabajadores.

La huelga será perseguida y se buscarán todas las excusas posibles para el desafuero de sindicalistas y desarticulación de movilizaciones.Se busca descartar y eliminar todos los métodos de presión de los trabajadores. Como también busca hacer de las huelgas salvajes y las que desbordan la legalidad un fantasma.

¿Y qué hay de los supuestos defensores de los trabajadores? Bárbara Figueroa, actual presidenta de la CUT, ha cumplido con distinciones su papel servicial al gobierno de Bachelet. No le bastó con festinar con los miserable doscientos veinticinco mil pesos del actual salario mínimo, y hoy la vemos entregando su apoyo a una legislación que es una verdadera boca de lobo, que dejará a más de la mitad del país sin la protección de un contrato colectivo, ni la facultad para negociar uno, y sin la posibilidad de sacar la solidaridad a las calles a través de huelgas solidarias.

Hoy como anarquistas, podemos ser indiferentes frente a esta nueva reforma siendo espectadores de un nuevo freno por parte del Estado para quienes rompen con la inercia de la vida y llevan a cabo procesos de lucha con sus altos y bajos. O bien podemos inmiscuirnos en el ámbito sindical, participando para romper con la alienación de nuestros centros de explotación, levantando discursos y organizaciones combativasque no sean pacificadas por estas nuevas leyes y que burlen el imperio de lo legaly solidaricen, se levanten y demuestren que la capacidad de los explotadosestá en su voluntad y creatividad. Por otro lado, si el sindicalismo no es lo nuestro, podemos agitar desde las calles y la propaganda. Cuando se levante una huelga, llenar las calles de panfletos, los muros de propaganda, las calles de cortes ruta, atacar los intereses y propiedades de los empresarios con los medios que cada uno/a de nosotras/os estime pertinente, alejado del vanguardismo lo más posible, mostrándonos como anárquicos solidarios pero nunca como captadores de iniciativas.

Marcos Cuadra, trabajador que se quemó a lo bonzo el 3 de junio del 2014.

Porque si se quema a lo bonzo otro Marcos Cuadra, deberemos estar listos para hacer cenizas cada bus de Transantiago, porque si balean a otro Rodrigo Cisterna debemos saber devolver plomo por plomo, por cada huelga en algún supermercado propiciemos el saqueo y robo hormiga...

Los ricos tienen al Estado, sus leyes y policía, nosotros nuestra solidaridad y ante todas las cosas, nuestra irreductible certeza que ni esta ni mil reformas nos harán libres, sino que la lucha confrontacional, anti autoritaria y solidaria será la herramienta con la cual conquistaremos nuestra dignidad, y de paso la vida entera.

*NOTICIA DE ÚLTIMO MINUTO:

En las últimas semanas para poder materializar la reforma laboral, el ejecutivo decidió dar pie atrás en las restricciones legales que buscaban hacer de la huelga un episodio estrictamente pacifico, como también los artículos que buscaban desaforar a los dirigentes sindicales.

Los trabajadores decretaron un paro nacional de los sectores productivos en rechazo de la reforma laboral. Los medios burgueses, tal como La Tercera, acusan que cierres de camino y movilizaciones portuarias dieron inicio a la jornada. Desde El Anárquico deseamos que este sea un pequeño episodio de muchos de lucha en contra de la explotación

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Un pensamiento en “El Anárquico: Una mirada anarquista a la Reforma Laboral

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