Entrevista con Ashanti Alston, militante de APOC (Anarchist People of Colour) y antiguo integrante de las Panteras Negras

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Extraído de: http://www.alasbarricadas.org/noticias/node/11186

Lo que sigue es una entrevista con Ashanti Alston Omowali, un anarquista afrodescendiente que comenzó su militancia política en los años 60 en el partido Panteras Negras. También fue miembro del Ejército de Liberación Negro y pasó más de una década en prisión a causa de sus actividades revolucionarias. En la cárcel evolucionó hacia el anarquismo, tras su liberación ha participado en numerosas iniciativas y publicaciones libertarias y es uno de los fundadores de la APOC, Anarchist People of Colour (Gente Anarquista de Color), una red que agrupa a anarquistas de color en los considerablemente racistas Estados Unidos. Ashanti también participa en numerosos proyectos, que van desde la solidaridad con presos políticos en los Estados Unidos al Institute for Anarchist Studies.

Esta entrevista fue realizada el 9 de marzo de 2009 durante el tiempo que estuvo en Irlanda, invitado como conferenciante a la Feria del Libro Anarquista de Dublín. En la entrevista hablamos sobre la iniciativa APOC, sobre las relaciones entre explotación y otras formas de opresión, sobre la necesidad de superar el eurocentrismo y sobre el papel de la gente de color y de las luchas del Tercer Mundo en configurar un movimiento realmente internacionalista que aprenda de las experiencias acaecidas en cualquier lugar del mundo. También hace referencia a los orígenes y el legado del Movimiento de Liberación Negro y a sus propias experiencias en su seno.

1- ¿Cómo y por qué surgió la idea de constituir la APOC?

El movimiento anarquista creció bastante en los años 90 en los EEUU, nutriéndose de un montón de gente, mucha de ella de color, que quería saber lo que estaba pasando y no encontraba respuestas en las tradicionales grupos revolucionarios marxista-leninistas o nacionalistas porque eran demasiado rígidos en su ideología y exigían una lealtad a ella que era algo que mucha gente no quería. Pero personas de las comunidades negra, latina, asiática e incluso indígenas que se estaban acercando al anarquismo vieron que sus experiencias con grupos anarquistas eran racistas.

Para ellos, podían ser buenas en el sentido de que practicaban la democracia directa, o que estaban activas en la calle, pero se sentían considerados como un “elemento exótico” en el seno de estos grupos predominantemente blancos, dado que las personas de origen africano, asiático, latino o indígena eran tratadas como si fueran especiales, y ésa no era una buena experiencia. Había demasiado racismo por parte de anarquistas blancos y la gente no estaba luchando contra él.

Así que en un momento dado, a fines de los 90, surge un llamamiento a una conferencia que convocara a anarquistas de color, o gente interesada en algo más allá de los tradicionales modos de organizarse, así que en 2003 tuvo lugar la primera conferencia de APOC. Asistieron unas 300 personas a la universidad Wayne State de Detroit (Michigan). Fue una gran conferencia que permitió a muchos de nosotros encontrarnos por vez primera y darnos cuenta de que teníamos mucho en común, pero que necesitábamos trabajar desde una instancia donde supiéramos que nos íbamos a respetar mutuamente y tener una vía para trabajar en nuestras comunidades de un modo más sano.

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2- Has hablado de enfrentarse a prácticas racistas o discriminatorias en el seno del movimiento anarquista, que a menudo no se trataban de prácticas explícitas sino parte de una cultura, por decirlo así… ¿De qué modo piensas que se puede combatir ese racismo inserto dentro de la cultura de la gente, tanto dentro del movimiento como del conjunto de la sociedad?

En el movimiento libertario estábamos básicamente instando a los anarquistas blancos a afrontar el tema del racismo en el seno de las organizaciones. Muchos de ellos no entendían que al nacer blanco en una sociedad racista no sólo lo haces investido de un sentimiento de superioridad, sino que tienes privilegios. Nosotros queríamos que afrontaran ese hecho en sus relaciones con nosotros, dado que la mayoría del movimiento anarquista proviene de un entorno privilegiado. De modo que, les decíamos, afronta el hecho de que tienes determinados comportamientos que percibimos como muy ofensivos, que son muy insultantes para nosotros, desde el momento en que nunca has experimentado el tipo de circunstancias que nosotros hemos tenido y nosotros queremos estar junto a ti, pero que reconozcas que cuando volvemos a nuestras comunidades estamos contra la pared, pero cuando estamos contigo las cosas son muy bonitas y tú pretendes que siempre son así de bonitas. Queremos decirte que en los Estados Unidos tienes un montón de comunidades de color que están sometidas. Así que necesitamos luchar contra el racismo no sólo en las instituciones, sean escuelas, el mundo del trabajo o la brutalidad policial en las comunidades de color, sino combatirlo también en las organizaciones anarquistas, como un medio de combatir el racismo en los EEUU en general, lo cual constituye una única lucha.

3- Las mujeres se encontraron con un panorama similar dentro del movimiento y se abocaron a la creación de organizaciones para mujeres. ¿Qué relación consideras que tiene esto con el hecho de que haya otros tipos de opresión que interactúan con la lucha de clases y que la lucha de clases por sí sola no lo explica todo? Siento que algunos sectores dentro del movimiento anarquista parecen estar ciegos rente a estas otras formas de opresión ¿qué piensas al respecto?

Algo que he aprendido, y que todavía sigo haciendo, leyendo y escuchando a otra gente, es que tenemos que tener en cuenta el hecho de que la mayoría de nuestras concepciones del anarquismo vienen de Europa. Y no creo que nos demos cuenta de que aunque nos hayan aportado un montón en términos de otras formas de vivir y de organizarse, o de estar abiertos a diferencias, el hecho de que vengan de Europa hace que nos traigan una perspectiva de la lucha de clases que es presentada como algo bíblico a lo que adherirse y que si otras luchas no surgen de la lucha de clases eso no las hace menos anarquistas. Puede haber campesinos que las estén desarrollando, puede ser gente ligada a la tierra por otros medios. Desde mi punto de vista uno no puede limitarse a los clásicos anarquistas llegados de Europa, uno tiene que aprender de otras experiencias y de lo escrito sobre ellas. Incluso si no provienen de gente que diga “soy anarquista”. Pero puedes rastrear a través de ellas que se trata de luchas libertarias, que juegan un importante rol aun hoy en día, en primera línea de algunos de los combates que están desafiando más seriamente al Imperio.

4- Has mencionado a Chiapas como una gran influencia para ti ¿cómo piensas que se relaciona esta lucha con el tipo de anarquismo que defiendes?

Pienso que la lucha de los zapatistas ha jugado un gran papel porque te hace darte cuenta de que el pensamiento revolucionario puede venir de muchas categorías sociales… por ejemplo, al hablar de Chiapas lo estamos haciendo del Sudeste de México, de una de las regiones más pobres de este país, habitada principalmente por comunidades mayas que han sido machacadas por el capitalismo y el imperialismo. Pues aquí se está produciendo a día de hoy el pensamiento más afilado sobre revolución. Para mí la lucha zapatista es realmente importante, no sólo en lo relativo a la lucha de las comunidades étnicas, sino también de las mujeres, en las universidades, en el campo de la vida cotidiana, y en cómo todas ellas son partes de un conjunto mayor. Cuando ellos dicen que podemos crear un mundo dentro del cual existan muchos mundos, quieren que reconozcas que estás en un mundo donde existen muchos mundos y ninguno de ellos puede imponerse y predominar sobre todos los demás, diciendo “tengo la única solución, tengo el único camino revolucionario”.

5. Mencionas otro punto importante, que es que el pensamiento socialista clásico ha sido una lucha por un pensamiento hegemónico para una cultura uniforme, pero tus opiniones vienen del punto de vista contrario, que es la diversidad. ¿Cómo crees que el movimiento anarquista puede dar forma a esta visión de la diversidad junto a la necesidad de la unidad de lucha, para que podamos hablar de un movimiento que a la vez que tiene unidad preserva esta diversidad?

Bien, es interesante que algunas de las cosas que me han permitido observar de forma diferente las luchas alrededor del mundo e incluso las de mi propia comunidad eran las lecturas de gran cantidad de pensamiento revolucionario procedente de algunas de las más antiguas luchas de liberación y algunas de las luchas universitarias más recientes que han tenido lugar en Francia y Alemania, con lo que estamos tratando con gente como Michel Foucault o con pensadores alemanes que estaban hablando por ejemplo de la hegemonía y de otros conceptos diferentes sobre la intersección de diferentes opresiones y sobre cómo tenemos que mirar al mundo de una forma más compleja. Lo que esto me dice es que el anarquismo quiere ser vibrante, y para permanecer vibrante debe estar abierto a la diferencia, a ser enriquecido por las luchas de otra gente, el pensamiento de otra gente, las prácticas de otra gente que desafían incluso algunas de las creencias centrales del mismo anarquismo.

De nuevo, el tema de la diferencia de los zapatistas llega a ser tan importante para mí, porque tienes que tener luchas de gente de diferentes mundos, de diferentes realidades, pero podemos imaginar una vía dentro del mismo espacio y subrayar nuestras coincidencias, pero de una manera que respete la individualidad de las luchas. Así que si yo soy un africano en América, si soy de ascendencia africana en Nueva York, yo quiero estar involucrado con los mapuches, quiero estar involucrado con las luchas en África, Asia, el movimiento republicano irlandés, de una forma en la que todos ellos me vean de la manera que soy, y yo les vea a ellos, y nos demos cuenta de que aun así nos podemos mover en una dirección común que derribe los imperios que afectan a todas nuestras vidas.

Pero tenemos que hacerlo de una manera en la que no tengamos que someter ninguna parte de la identidad que nos hace lo que somos. No somos todos trabajadores, somos gente muy polifacética vengamos de donde vengamos, pero nuestras historias específicas y espacio específico en el tiempo nos hacen ser lo que somos, y con eso viene nuestra riqueza y debe ser respetado. No debemos someter lo que somos como hizo la Revolución Rusa, la Revolución China e incluso diría la Revolución Cubana, y todas las grandes así llamadas revoluciones querían que la gente se sometiera a una línea de masas, y si no encajabas, si todavía vivías de forma tradicional o lo que ellos podían llamar formas tribales, de la jungla, algún poder estatal va a decir que no, vas a venir al mundo moderno o te barreremos. Hoy vemos que esa no es la manera en la que queremos funcionar.

6. Lo que dices tiene mucho sentido en términos de aprender de las experiencias de otra gente. El anarquismo era un movimiento muy fuerte en el siglo XX, entonces declinó y ahora ciertamente está volviendo con gran fuerza. Pero de alguna manera parece que ignoramos ampliamente lo que pasó en las luchas de entre medias… Sí, volvemos a la Revolución Española, a la Revolución Rusa, pero olvidamos que en el período desde entonces hasta hoy todo el continente africano estaba en revolución. Sí, no llegaron al socialismo anarquista, como tampoco en Rusia o España, pero algo surgió de ello en términos de experiencia, enseñanzas y un montón de cosas… ¿Crees que hay experiencias como esta que pudieran enriquecer al pensamiento anarquista hoy?

Es como dices. Cuando puedes escapar de todas las luchas clásicas a las que te empujan una y otra vez para que aprendas, ya sea China, Rusia o España, nos olvidamos de que hay luchas que están probablemente más cerca de ti, o en zonas locales alrededor del mundo que ofrecen ejemplos. Así por ejemplo en los Estados Unidos, aquellos de nosotros en el movimiento nacionalista negro, en el movimiento de liberación negro, estudiamos los ejemplos de las comunidades de cimarrones de Norteamérica y Sudamérica, de africanos que huyeron de la esclavitud, quienes en muchos casos fueron capaces de vincularse a comunidades indígenas y formaron comunidades libres, comunidades en resistencia, de resistencia. Vale la pena estudiarlas. Por ejemplo, en África tienes también la guerra de las mujeres igbo en 1929. Si uno quiere ver una lucha antiautoritaria liderada por mujeres contra el colonialismo británico, tiene que empezar estudiando la guerra de las mujeres igbo de 1929 en Nigeria.

Éstos son ejemplos de cómo la gente trata sus necesidades económicas, las necesidades para alimentarse. En sitios como África donde tienes fronteras, tienes gente que de la necesidad dice “bien, que se jodan las fronteras. Queremos negociar con gente de más allá de la frontera porque estábamos conectados con ellos hasta que los europeos pusieron una línea artificial en nuestras tierras”. Pero al desafiar las fronteras están creando nuevas experiencias antiautoritarias en las que dicen: no necesitamos fronteras. Las fronteras son opresión. Lo que los chicanos dicen todo el tiempo sobre la frontera entre México y EE UU es que ellos no cruzan la frontera, la frontera les cruza a ellos.

Porque esa frontera fue puesta artificialmente para oprimirles y ahora EE UU tiene las pelotas de decir que es ilegal que los mexicanos vengan a EE UU, cuando ellos realmente están viniendo a lo que históricamente es su propia tierra.

Así que hay muchas cosas que necesitamos volver a mirar y estudiar, y no sólo confinarnos a ciertas áreas que pensemos que son las únicas que nos pueden dar un ejemplo de algún tipo de correcta lucha anarquista o revolución anarquista.

7. En la tradición anarquista estadounidense tenéis algunos destacados anarquistas que también eran gente de color… Estoy pensando en gente como Ben Fletcher, Lucy Parsons, quien también era mujer… ¿Crees que hicieron una contribución al movimiento, qué tomarías de su experiencia y enseñanzas?

Los trabajadores en EE UU no saben todavía nada sobre Ben Fletcher, ni tampoco sobre Lucy Parsons. Pero Ben Fletcher era parte de los IWW, Industrial Workers of the World (Trabajadores industriales del Mundo), una organización tan potente en EE UU en la década de 1910, 1920 y probablemente hasta los ’30… y eran muy efectivos porque aquí había un movimiento revolucionario que también peleaba para incluir a muchos y variados grupos étnicos ¿sabes? Tenían gente indígena que eran miembros de los IWW, gente de ascendencia africana, gente que hablaba español, los italianos estaban viniendo, todo el mundo se dirigía a los IWW. Pero mucha gente no sabe que este movimiento llevó a cabo una feroz batalla contra lo que se puede llamar aristocracia obrera hasta el gobierno y las corporaciones del momento, que fueron brutalmente despiadados en su represión.

Una de las cosas sobre Lucy Parsons que mucha gente no conoce es que ella era una mujer de herencia mezclada… Quiero decir que ella era mexicana, africana e indígena, y aunque en un momento de su vida negó tener un ancestro africano, para mucha gente del momento era obvio que lo tenía. No obstante, era una mujer extraordinaria y jugó un extraordinario papel en el crecimiento del movimiento anarquista en EE UU. Hizo cosas tan escandalosas como casarse con Albert Parsons, quien era un hombre blanco que formaba parte de la Confederación, que estaba del lado de los racistas que querían esclavizar a la gente negra, pero en cierto momento, como los soldados que fueron a Vietnam, llegó a la concienciación de que el enemigo eran EE UU y los capitalistas, así que él y Lucy Parsons se casaron y se mudaron a Chicago. Ambos se convirtieron en francos defensores del anarquismo para la gente de la clase obrera. Aunque Lucy Parsons pudo haber tenido sus problemas con la gente que la llamaba “negra”, aun así habló contra los linchamientos y los derechos de la gente de ascendencia africana en EE UU. Por lo tanto entra en la historia del movimiento anarquista como una figura clave, pero poca gente sabe sobre ella. Fue una mujer valiente hasta el día en que murió.

Como con ella, con Ben Fletcher, toda esa otra gente… hay también un nativo americano muy importante que fue asesinado, hay muchos otros héroes y heroínas de los que necesitamos saber, especialmente gente de color, para ver que hubo muchas personas inspiradas por las ideas anarquistas, que son básicamente: “no necesitamos jefes aunque se consideren a sí mismos jefes revolucionarios; necesitamos ser colectivos, necesitamos ser comunitarios, necesitamos ser horizontales en todo lo que hagamos”. Así que estoy buscando formas de difundir información acerca de personas como Ben Fletcher y Lucy Parsons.

8. Tú lo conoces mejor que yo, pero las dos figuras clave del movimiento afroamericano parecen ser Malcolm X y Martin Luther King… ¿Qué tomarías y aprenderías de ellos? ¿Y qué rechazarías?

Definitivamente eran dos líderes clave. También incluiría entre ellos gente como Ella Baker, Fannie Lou Hamer y unos cuantos más… Ella Baker fue clave en los comienzos del movimiento por los derechos civiles, donde ella animó a los estudiantes y jóvenes a rechazar al liderazgo negro más mayor, mantenido por los ministros negros, los predicadores, porque seguían controlando a los estudiantes. Y Ella Baker, que en aquel momento era una mujer mayor, dijo a los estudiantes: “Debéis convertiros en vuestros propios líderes” y peleó por un tipo de liderazgo basado en la comunidad. Quería que la gente escapara de los predicadores carismáticos o de los instruidos. Fannie Lou Hamer porque era sólo esta mujer negra pobre que se involucró en el movimiento por los derechos civiles y se convirtió en una líder dinámica, porque ella trajo todo lo que aprendió de ser simplemente una persona de una comunidad normal, una persona de iglesia, al movimiento, lo que significa que se preocupaba por la gente.

Malcolm X y Martin Luther King tenían una relación con ellos. ¡De hecho, uno de los predicadores que Ella Baker criticó fue Martin Luther King! Porque él formaba parte de ese liderazgo de los predicadores, sin importar lo genial que era desde otros puntos de vista. Y ahí tienes a Ella Baker diciendo a los estudiantes: “Sed vuestros propios líderes, no importa cuán brillantes y carismáticos sean, sed vosotros mismos”. Pero Martin Luther King era genial en otros aspectos también. Porque, como Malcolm, ambos mostraron que cuando una realidad dura de aceptar les desafiaba, voluntariamente la miraban y cambiaban su pensamiento y formas de actuar sobre ella. Así, cuando Martin se puso a valorar el fallo del movimiento no violento, tuvo un pensamiento clave sobre el papel de la violencia. Cuando tuvo el desafío de dejar de ser tan local y empezar a mirar a la escena internacional, empezó a mirar a la Guerra de Vietnam. Cuando tuvo el desafío de observar el papel de los trabajadores, o la actividad de los trabajadores, empezó a apoyarles, y era obvio incluso para el FBI que estaba reconsiderando su postura sobre la no violencia, muchos de nosotros creemos que fue entonces cuando el sistema le mató.

De forma parecida, Malcolm nos retó a no limitarnos a pensar en los derechos civiles. Malcolm dijo que los derechos civiles es cuando mantienes todo en las manos del enemigo, tenemos que salir de eso, necesitamos conseguir nuestro propio pensamiento. Malcolm X también nos retó a pensar que si quieres ser libre, debes estar dispuesto a hacerlo por cualquier medio. Esta parte de “cualquier medio” llegó a ser tan popular porque nos dio una vía para pensar realmente que si queremos ser libres, incluso si eso significa derribar el sistema americano, debemos estar dispuestos a dedicar nuestra vida a ello. Pero la vida de Malcolm fue también una en la que cuando él veía que se equivocaba, tenía el coraje de afrontarlo, admitirlo y seguir. Por ello muchos de nosotros miramos a Malcolm como alguien que no es tan egoísta como para seguir un único camino, incluso cuando está claro que ese camino no funciona. Cuando su mentor, Elijah Muhammad de la Nación del Islam, empezó de forma obvia a traicionar sus propias enseñanzas, llevó a Malcolm un tiempo, pero cuando finalmente tuvo que afrontarlo, tuvo que rechazar las prácticas de su mentor y seguir por sí solo porque era necesario. Malcolm fue muy importante en llevar a la gente al pensamiento revolucionario. Cuando fue a África y otras partes del mundo, volvió hablando de las revoluciones socialistas. Trajo mensajes que decían que la gente estaba avanzando hacia el socialismo y escapando del capitalismo. Para nosotros era importante saberlo, porque la mayoría no pensábamos acerca de ello. Sólo queríamos librarnos del racismo, pero él nos llevó a ver que había una conexión entre racismo y capitalismo, que no te puedes librar de uno sin librarte del otro. Así que Malcolm fue realmente importante.

Si los dos se hubieran juntado en algún tipo de unidad, no sabemos cómo podía haber cambiado el curso de nuestra lucha, pero no podemos vivir con eso ahora, simplemente tenemos que aprender de ellos y seguir moviéndonos, aprendiendo de nuestros errores, avanzando y calcular cómo vamos a ganar. Ellos están muertos, todo depende de nosotros ahora, pero sus vidas están aún aquí, cerca de nosotros.

9. ¿Aprendiste algo en los Panteras que creas que fuera crucial?

Bien, eso sería cuando estuve en prisión. La larga y estirada prisión, como 12 años. Y durante todo ese tiempo estás transformando esa cárcel en una universidad; tienes que pensar, tienes que reflexionar sobre el pasado. Me ayudó a ver las fortalezas y las debilidades del Partido Pantera Negra (BPP, por sus siglas en inglés). Y creo que ambas son claves para mí hasta hoy, porque creo que son todavía relevantes.

La fuerza del BPP era que estábamos dispuestos a pensar sobre la revolución. Entendíamos el papel de la crítica y la lucha y estábamos dispuestos a entrar en nuestras comunidades con programas. No éramos del tipo intelectual que todo lo que hace es ser intelectual hacia el otro, día tras día. Si tienes algo que crees que es bueno, pónlo en práctica. Ésta te dirá si funciona o no, y si no, vuelves a la mesa de dibujo.

Pienso que las debilidades del BPP eran que éramos jóvenes, que nuestro enemigo estaba muy experimentado y que no teníamos un, digámoslo así, “programa de descolonización” suficiente fuerte para, mientras estamos trabajando en nuestras comunidades, combatiendo a nuestros enemigos, expulsar este sistema de nuestros cuerpos y mentes, y de nuestras relaciones más íntimas. Porque pienso que ésas son las áreas que nuestros enemigos usan para derribarnos: el sexismo, el autoritarismo, los miedos a la libertad, los miedos a la muerte, todas esas cosas. No teníamos formas de tratar con estas áreas y creo que eso nos debilitó mucho.

10. Estás hablando sobre la relación íntima entre capitalismo y racismo, sexismo y otros tipos de opresión… Creo que es una relación dura, porque no están siempre necesariamente vinculados de forma muy obvia. Por lo tanto, ¿crees que hay alguna vinculación principal entre ellos? ¿Cómo interactúan en un contexto capitalista? ¿Cómo puedes unir a la vez un programa para acabar con la explotación y terminar con todas las formas de opresión, que es el principal propósito del anarquismo?

Volviendo al período en la cárcel, leí mucha psicología revolucionaria y feminista, teoría crítica, que facilitó mucho la comprensión del autoritarismo, y muchos de los escritores habían sido judíos que habían estado en campos de concentración. Pero lo que me ayudó a comprender, y esto se debe a Franz Fanon, es que la opresión se internaliza, es que no estás sólo peleando contra un sistema externo, fuera de ti, es como cuando el anarquista dice que “tienes que matar al policía de dentro de tu cabeza”. El sistema capitalista está también en tu interior. Así que una de las lecciones más importantes en la cárcel fue pensar y reflexionar sobre el movimiento, fue que tenemos que encontrar formas para combatir el sistema en nuestro interior, el enemigo en nuestro interior, como se revela en nuestras relaciones. Y estoy hablando de relaciones muy ampliamente, porque no son sólo las relaciones familiares, personales, íntimas, de amistad, sino también tus relaciones con tus camaradas, y de qué maneras llevas a cabo opresiones dentro de tus relaciones.

Así que es importante, por supuesto, ser antisexista, pero no podemos tomar sólo una postura antisexista verbal; debemos comprender de verdad qué pasa con nosotros los hombres y la manera en la que actuamos que reprime a las mujeres y a gente que es menos poderosa, porque también reprime a los niños y se convierte también en un tema discriminatorio según la edad. Si decimos que queremos acabar con la sociedad supremacista blanca y muchas veces observas como inferiores a los grupos étnicos que no son parte de la raza blanca, puede que no te des cuenta, que lo hagas de forma inconsciente. Por ello cuando organizamos, incluso el tipo más simple de organización, una organización de apoyo mutuo, necesitamos ser conscientes de lo que hacemos con el otro dentro de esa organización para cortar el sistema que estamos intentando derribar.

Si estoy en una organización con mujeres, quiero ser consciente de mi sexismo. Si estoy en una organización que es mixta en el sentido de grupos étnicos, quiero ser consciente de quién ha estado históricamente en silencio dentro de ese grupo. Si estoy en una organización que tiene gente homosexual, quiero estar muy atento, si yo no soy homosexual, a qué hago para reprimir a esa persona y que se sienta insegura. Porque como anarquista quiero estar en una organización que de algún modo cree el tipo de mundo que queremos. Si estoy educando a mis hijos, no quiero hacerlo de manera tradicional, como mis padres me educaron… Quiero ser muy cuidadoso y les estoy educando en una manera tan libre como es posible, sin importar lo loco que pueda ser a veces, pero me quiero asegurar de que su individualidad e iniciativa se respetan. Voy a ser cuidadoso, soy el padre. Pero también me voy a asegurarde que no les hago sólo obedecerme, como una preparación autoritaria para el mundo en el que les vamos a soltar. Queremos criar niños antiautoritarios, queremos criar niños que tengan un profundo amor y respeto por la vida. Y al mismo tiempo tenemos que recuperar esas mismas cosas dentro de nosotros porque nunca nos damos cuenta de cuánto las perdemos.

11. ¿De qué forma crees que Anarchist People of Colour (Gente Anarquista de Color, APOC por sus siglas en inglés) puede jugar un papel positivo en hacer realidad este movimiento del que hablas?

Creo que APOC quiere hacer dos cosas: queremos animar a los anarquistas blancos y a los anarquistas en general a profundizar su comprensión de la opresión y de las prácticas de liberación. Pero también, dentro de nuestras comunidades, sabemos que tenemos que tratar varias opresiones con las que otra gente no lo tiene que hacer necesariamente: por ejemplo, en la comunidad negra tengo que tratar con la baja autoestima de mi comunidad, que tiene una historia de 400 años de ser esclavizados y de tener toda institución racista americana dirigida hacia denigrarnos desde el momento en que nacemos. Esto hace mi lucha, de muchas maneras, como una lucha nacional, sabes, porque hay ciertas cosas que necesitamos hacer para ayudar a aumentar nuestra autoestima y necesitamos ver que podemos auto-organizarnos sin ninguna persona blanca involucrada, al mismo tiempo que estamos siempre abiertos a cualquier tipo de trabajo en coalición con cualquier otro grupo, con grupos blancos.

También pienso que en EE UU podemos mostrar el camino en el sentido de ser bastante buenos en ser conscientes de las opresiones que llevamos a cabo sobre otra gente. Tratamos ser muy conscientes de la represión a las mujeres, a los homosexuales, a los jóvenes. Nos parece que queremos ser muy activos en nuestras comunidades, nos parece que tenemos una sensación mayor de que estamos con la espalda contra la pared, por eso no tenemos que recurrir a tantas salvaguardas como otros grupos. Pero queremos que otros grupos, especialmente grupos blancos, sepan que si nuestras espaldas están contra la pared, nuestras tácticas y estratégica puede ser más agresiva en algunos puntos. Sea cual sea, queremos el apoyo de nuestros camaradas blancos. No queremos privilegiados intelectuales cuya posición sea decir: “Bien no nos gusta lo que estáis haciendo, por lo que no os vamos apoyar; no nos gusta que os arméis para intentar evitar que la policía os dispare en las calles”. Queremos que entiendan que, sea lo que sea lo que decidamos, tenemos cerebros, somos tan inteligentes como cualquiera y podemos pensar nuestro propio camino.

Algo de eso deberían haber aprendido del estudio de los movimientos de liberación del pasado y es que toda persona tiene un derecho a la autodeterminación, todo pueblo debe ser respetado y puede pensar su camino, tanto si se adapta a las recetas de otros grupos o no. Cada forma de sociedad libre no va a ser la misma, aunque esperamos que toda sociedad libre sea una que no permita a ningún grupo pequeño poner a las masas en situación de explotación u opresión de nuevo. Pero yo imagino una sociedad que permita a los musulmanes, cristianos, hindúes, sociedades de ciclistas, lo que sea, crear sus propias sociedades y a la vez ser parte de la misma comunidad y usaremos los recursos de una forma respetable, que no ponga a nadie en desventaja, porque podemos vivir sobre un yacimiento de uranio o petróleo… podemos pensar sobre esas cosas ahora, pero no queremos estar en una posición en la que aquellos que sientan que han leído todo sobre un asunto concreto nos digan lo que tenemos que hacer.

12. Como tú dices hay muchas luchas, tales como la lucha por la liberación nacional, que mucha gente olvida porque no encajan necesariamente con el esquema ideal de lo que debería ser una lucha anarquista, no quieren ir con la gente para ver hasta dónde se puede llegar… Yo creo que tú has tocado muy bien varios aspectos sobre luchas y resistencias comunitarias, pero me gustaría saber si hay algo que quisieras añadir para concluir la entrevista, siendo consciente de que ésta será leída por compañeros de todos los continentes

Sólo quiero agradecerte la oportunidad de llegar a compañeros de aquí hasta Brasil… Creo que la cosa más importante es que la gente entienda que el anarquismo tiene que ser vibrante, abierto a los cambios, si quiere llegar alguna vez a ser relevante… tiene que ser como el jazz, yo hablo mucho de jazz estadounidense. El jazz procede de las comunidades africanas que están en el trasero de Estados Unidos, ellos eran capaces de sacar algo de la nada. Como es obvio, parte de la tradición europea y de la tradición negra trabajan juntas para crear esa cosa llamada jazz, que es improvisación. ¿Sabes?, para mí no es otra cosa que anarquía. La gente del movimiento anarquista necesita tener presente que el anarquismo toma formas diferentes en todo el mundo y en toda la historia, se utlice o no dicho nombre. Si nos pusiéramos a predicar sobre si lo que un grupo sostiene es anarquista o no, no seríamos muy diferentes de los cristianos y de los nacionalistas y de otros que estamos prestos a rechazar. Yo provengo de una familia baptista y le digo a la gente que estoy cercano al culto, aun si yo soy ateo, porque es muy comunal, a pesar del pastor. Si la gente no puede ver el anarquismo en sus vidas diarias, representado de diferentes maneras en que vivan y traten entre sí, nunca veremos cómo aprovechar el momento, ¿sabes?

Si el momento es aprovechado en un particular día de crisis por alguien que se pronuncia valiéndose del anarquismo de Kropotkin o Bakunin, eso quedará en nada. Pero si vemos que la gente puede agarrar sus vidas adhiriéndose a lo que ellas hacen realmente día a día, sin autoridad, probablemente veamos más anarquismo ahí de lo que podemos imaginar. Por ejemplo en Brasil tienes luchas de los campesinos sin tierra y lo que los anarquistas están haciendo allí, y desde Colombia o México a Estados Unidos, a través del mundo, como aquí en Irlanda donde me encuentro hoy, hay luchas día a dia, comunidades viviendo sus vidas, y te das cuenta de que la tarea es intentar agruparlas. Pero necesitamos hacerlo respetándolas, no pensemos que tenemos que hacer que todo el mundo se pliegue a nuestra particular interpretación. Así que si, como se está hablando, veo sobrevenir una huelga general, no la interpretaré como el momento de llegar al anarquismo; para mí, llegará el momento del anarquismo cuando muchos miles de personas en Irlanda se den cuenta de que las soluciones a los problemas en Irlanda se encuentran en las manos de la gente común irlandesa; que ésos que son banqueros, ésos que son políticos, ésos manejan las posiciones de poder en perjuicio del pueblo irlandés, que necesita estar unido para rechazarlos. Si ellos pueden ver eso, el anarquista lo habrá hecho bien.

Si en los Estados Unidos, con Obama como presidente, acaba su mandato con esta crisis afectando al país y la gente ve que el poder está en sus propias manos, será un momento anarquista. Es lo que necesitamos conseguir, como lo que Malatesta dijo, que no es importante que todos se unan a tu organización, pero es importante que levantemos la conciencia entre la gente de que ellos tienen que ser sus propios libertadores, sus propios líderes, su propia autoridad y crear las condiciones para que nunca, nunca jamás, un puñado de gente pueda volver a controlar sus vidas gracias al dinero, a las armas o a la política.

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“No más derechos sin deberes, no más deberes sin derechos”

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