Élisée Reclus: “El matriarcado es una máquina de civilización muy sabia”

Cita

Extraído de Reclus, Élisée – Correspondencia (1850-1905)
pagina 288-290

Nota: Tenemos que considerar que hay palabras de la traducción que nos pueden hacer ruido como “primitivos”, “bárbaros” que utiliza Reclús para mencionar otras formas de organización. Pero esto no quiere decir que las nombre de forma despectivas. Podemos ver en el texto de Federico Ferretti publicado en la Revista Erosión [2015], “Élisée Reclus frente al exterminio de los amerindios” que Reclús cuando habla de “hermanos inferiores” o pueblos primitivos, no lo hace de forma que los “civilizados” estén en un camino correcto de “progreso” -como él lo llama- sino que estos son diversos.

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A Pedro Kropotkin
Amigo mío:

Bruselas, 8 de Enero de 1901

He dado mi visto bueno al segundo paquete de pruebas, hasta la página 36 (de la Orografía de la Siberia, ya citado en carta anterior de Reclus). Marchando tan lentamente como lo hacemos, no podemos esperar terminarlo antes de este año. Si somos lentos, logremos por lo menos nuestra satisfacción común.

Tu croquis de las tres depresiones es sumamente interesante: no omitiremos agregarIo al final del volumen y tus observaciones serán insertadas en el texto. Por una carta de Pablo veo que me propones entenderme con Penck para dibujar y grabar entre los dos tu mapa de Asia y disminuir así los gastos. En teoría no dejas de tener razón, pero en la práctica dudo que ello sea posible, pues ya tuve ocasión de dirigirIes varias comunicaciones a Penck, sin ninguna respuesta. No estoy pues en nada apremiado para complicar la situación, con miras a realizar economías que serán imposibles.

En cuanto al matrimonio, a las relaciones del hombre y de la mujer, a las formas y al régimen de la familia, me preocupa menos vivamente el fenómeno de las semejanzas que el de las desemejanzas. En el hombre hay diversidad de orígenes y diversidad de medios: hay también diversidad de matrimonios. Más allá de los primitivos, entre los animales, nuestros verdaderos antepasados, observo las formas más diversas de unión; entre los primitivos, de quienes nos hablan la historia y la prehistoria, así como entre nuestros hermanos actuales de los países bárbaros, también compruebo divergencias que van hasta la oposición absoluta, y por lo demás, a mi juicio, debe ser también así: ya que hay dos hechos originarios, diametralmente opuestos:

1. La fuerza brutal del hombre en celo: origen del patriarcado.
2. El apego natural del niño a la madre que lo amamanta: origen del matriarcado.

El conflicto de esas dos fuerzas componentes nos dará las resultantes más desiguales, según los lugares y las evoluciones. Tal como nos dice Maha Bharata, tendremos siete formas de matrimonio, absolutamente diferentes, teniendo por igual su razón de ser, y siendo igualmente agradables a los dioses.

El matriarcado puro de Bachofen y de Giraud-Teulon es una máquina de civilización muy sabia, que ha debido ciertamente existir, pero que yo creo debió haber sido muy rara, de la que no se distinguen aquí y allá más que indicios y huellas. Entre las tribus inferiores, la promiscuidad sin regla o la promiscuidad regulada, según los días y los individuos, es un hecho mucho más frecuente.

Aún allí mismo donde el matriarcado prevalece en principio, puede muy bien acontecer que el patriarcado sea quien en realidad triunfe. Cito como ejemplo nuestro Bearn, donde teóricamente la “hija de la casa” es jefecilIa y soberana, pero donde es el marido quien ejerce el mando y come sólo los platos que le trae su mujer.

En las sociedades en que predominaba la cosecha, en las cuales la mujer se dedicaba a una agricultura rudimentaria, cuidando a los niños cerca de ella, mientras los hombres ya formados se entregaban a la carnicería, me parecen que han sido las sociedades donde el matriarcado tuvo más posibilidades de desarrollarse. Entre las sociedades de pastores, por el contrario, triunfó el patriarcado: el hombre, con su brazo armado de un palo, estaba siempre allí, y los hijos lo seguían, vagabundeando con él alrededor del ganado.

Muy afectuosamente,
Eliseo

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Por qué los anarquistas no votan, Élisée Reclus

Cita

Extraído de The Anarchist Library

ReclusPortadaTodo lo que puede ser dicho acerca del sufragio puede ser resumido en una frase: Votar significa entregar tu propio poder.

Elegir un señor, o muchos señores, sea por largo o corto plazo, significa entregar a otra persona la propia libertad.

Llamado monarca absoluto, rey constitucional o simplemente presidente, el candidato que llevamos al trono, al gobierno o al parlamento siempre será nuestro señor. Son personas que colocamos «arriba» de todas las leyes, ya que son ellas que las hacen, cabiéndoles, además, a ellos mismos la tarea de verificar si están siendo obedecidas.

Votar es una idiotez. Sigue leyendo

[1901] A propósito del Vegetarianismo, Eliseé Reclus

Cita

Matriarcado y el origen del Patriarcado, por Élisée Reclus

Cita

El estado más bárbaro de la sociedad es aquel en que el hombre domina, no por ser padre, sino porque es el más fuerte, el que aporta mayor cantidad de alimento y reparte los golpes, sea á los enemigos, sea á los débiles de la horda.

Élisée Reclus, Matriarcado, en “Familia, Clases y Poblados” de El Hombre y la Tierra [Tomo I]

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A pronto conmemorarse un nuevo aniversario del Día de la Mujer, recordando el asesinato de más de 150 trabajadoras en el Incendio en la fábrica de camisas Triangle Shirtwaist de Nueva York. Un fatídico 25 de marzo de 1911.

Hoy a más de 106 años de los hechos de la lejana ciudad de Nueva York. Tal como el oleaje olisco de las olas en el mar. El  feminismo ha vuelto a resurgir. Se habla y discute tanto en universidades, por la televisión, blog’s en Internet, como en las calles de Barcelona, Buenos Aires o Santiago. Y consigo una serie de conceptos que para muchos hace un par de años eran desconocidos.

Los conceptos “Matriarcado” y “Patriarcado” suelen ser mas antiguos que lo que

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“El Hombre y la Tierra”Edición española, 1905

creemos, por eso creemos necesario volver a uno de los sabios tanto de anarquismo como el estudio de la Humanidad, Élisée Reclus (1830-1905), para que nos explique cual es el origen de las sociedades matriarcales y las sociedades patriarcales. Es por ello que extraíamos un breve texto de la enciclopedia El Hombre y la Tierra (1905) (Disponible también en PDF), dentro del Tomo I, Los Antepasados – Historia Antigua, que contiene los capítulos: Medios Telúricos – Trabajo – Pueblos Retrasados – Familias, Clases, Poblados – Ritmo de la Historia – Irania – Caucasia – Potamia. Es dentro del capitulo: “Familias, Clases, Poblados” (entre las páginas 233-300), y es dentro de ese capitulo donde toca el tema de las sociedades matriarcales y patriarcales en la antigua África, entre las páginas 239 y 250.

Creemos que es importante tener en cuenta, la época en que esta estudiando Reclús, es decir las primeras uniones matrimoniales de clanes en diversas tribus no-civilizadas y con ello tomar en cuenta el contexto en que él escribe, es decir Francia a finales del Siglo XIX yelisee-reclus comienzos del XX (el libro fue publicado poco después de su muerte), por ende consideramos que las sociedades patriarcales cambian y no es la misma sociedad patriarcal, en el contexto de las tribus que estudia Reclús, ni lo que entiende el autor por  “Sociedades Patriarcales”. Queremos decir que el Patriarcado de ayer no es el mismo que oprime hoy a diversas compañeras y mujeres. Por ende recomendamos que para entender lo que es el Patriarcado en el contexto actual, se puede dirigir a alguna compañera feminista que puede que maneje mejor el tema que nosotros como Grupo Anarquista La Boina.

Las cuales transcribimos con mucho cariño para nuestra-os seguidore-as.

Grupo Anarquista La Boina.

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  MATRIARCADO:

   Las diversas formas de unión sexual, desde el régimen de la promiscuidad hasta el libre contrato por consentimiento mutuo, no serían comprendidos si se olvidase que en el matrimonio el hijo es el tercer término de la trinidad familiar; él es quien, en el conjunto social, tuvo la parte de acción más importante, el que modeló el hombre á su imagen, el que dió su cohesión primera al grupo de individuos de ambos sexos que vivían á la aventura, lo mismo que más tarde dió su razón de ser á la familia monogámica. Sigue leyendo