“Vota, sí, vota; pero escucha”, por Ricardo Mella

Cita

Extraído de The Anarchist Library / Biblioteca Anarquista
Escrito por Ricardo Mella
Publicado originalmente en Solidaridad Obrera, núm. 4. Gijón, 25 de diciembre de 1909.
Ver mas en https://ricardomella.org/

Biografía:

“Ricardo Mella nace el 23 de noviembre de 1864 en Vigo, España. Se presenta en 1882 al Congreso de la Federación Regional Española como anarquista, influido por las ideas de P. J. Proudhon, Herbert Spencer y Francisco Pi y Margall. Desde entonces, comienza una activa vida de producción intelectual cuya primera expresión dos trabajos al Certamen Socialista. Cuatro años más tarde, en 1889, Mella participa del Segundo Certamen Socialista (“la fiesta mayor de la anarquía”) presentando diversos trabajo que le permitieron “brillar en el campo social como figura de primera magnitud”. según señala Pedro Sierra, quien documentó su vida y obra. A partir de ese año, la colaboración de Mella comienza a ser solicitadísima en publicaciones de España y el extranjero. Cabe destacar que Ricardo Mella no vivía de su pluma. Su profesión era la de topógrafo. Fallece en 1925.”

 

La breve biografía anterior es extraída del libro “Por la anarquía” de Ricardo Mella editado por Editorial Eleuterio el año 2016, disponible para su libre descarga AQUI

 

Ricardo-Mella-Anarquismo-Acracia

Tuve, en vísperas de las pasadas elecciones, la humorada de asomarme al paraíso de cierto teatro donde se celebraba un mitin electoral. Era para mí un espectáculo nuevo en el que tomaban parte antiguos amigos de amplias ideas con gentes nuevas de limitadísimas orientaciones. Salí de allí con la cabeza caliente y los pies fríos. Tuve que soportar una regular jaqueca de providencialismo político y, naturalmente, sufrí las consecuencias. Estoy maravillado. No pasan días por las gentes. No hay experiencia bastante fuerte para abrirles los ojos. No hay razón que los aparte de la rutina.

Como los creyentes que todo lo fían a la providencia, así los radicales, aunque se llamen socialistas, continúan ponien­do sus esperanzas en los concejales y diputados y ministros del respectivo partido. «Nuestros concejales harán esto y lo otro y lo de más allá». «Nuestros diputados conquistarán tanto y cuanto y tanto más.» «Nuestros ministros decretarán, crearán, transformarán cuanto haya que decretar, crear y transformar». Tal es la enseñanza de ayer, de hoy y de ma­ñana. Y así el pueblo, a quien se apela a toda hora, sigue aprendiendo que no tiene otra cosa que hacer sino votar y esperar pacientemente a que todo se le dé hecho. Y va y vota y espera.

Tentado estuve de pedir la palabra y arremeter de frente contra la falaz rutina que así adormece a las gentes. Tentado estuve de gritar al obrero allí presente y en gran mayoría:

«Vota, sí, vota; pero escucha. Tu primer deber es salir de aquí y seguidamente actuar por cuenta propia. Ve y en cada barrio abre una escuela laica, funda un periódico, una biblioteca; organiza un centro de cultura, un sindicato, un círculo obrero, una cooperación, algo de lo mucho que te queda por hacer. Y verás, cuando esto hayas hecho, como los concejales, los diputados y los ministros, aunque no sean tus representantes, los representantes de tus ideas, siguen esta corriente de acción y, por seguirla, promulgan leyes que ni les pides ni necesitas; administran conforme a estas ten­dencias, aunque tu nada les exijas; gobiernan, en fin, según el ambiente por ti creado directamente, aunque a ti maldito lo que te importe de lo que ellos hagan. Mientras que ahora, como te cruzas de brazos y duermes sobre los laureles del voto-providencia, concejales, diputados y ministros, por muy radicales y socialistas que sean, continuarán la rutina de los discursos vacíos, de las leyes necias y de la administración cominera. Y suspirarás por la instrucción popular, y conti­nuarás tan burro como antes, clamarás por la libertad y tan amarrado como antes a la argolla del salario seguirás, de­mandarás equidad, justicia, solidaridad, y te darán fárragos y más fárragos de decretos, de leyes, reglamentos, pero ni una pizca de aquello a que tienes derecho y no gozas porque ni sabes ni quieres tomártelo por tu mano».

«¿Quieres cultura, libertad, igualdad, justicia? Pues ve y conquístalas, no quieras que otros vengan a dártelas. La fuerza que tú no tengas, siéndolo todo, no la tendrán unos cuantos, pequeña parte de ti mismo. Ese milagro de la polí­tica no se ha realizado nunca, no se realizará jamás. Tu emancipación será tu obra misma, o no te emanciparás en todos los siglos de los siglos».

«Y ahora ve y vota y remacha tu cadena».

[Video/Entrevista ] Lucio Urtubia, expropiador anarquista en la Televisión Española

Cita

lucio urtubiaLucio Urtubia Jiménez (1931) es un albañil y militante anarquista español. Debido a su actividad clandestina en pro de grupos de anarquistas internacionales es considerado por la parte de la izquierda política como una especie de Robin Hood.

Lucio, un agricultor y albañil de 84 años, que a finales de los años 70 puso en jaque al mayor banco del mundo, el First National City Bank of America, actual Citibank, estafando 20 millones de dólares con la falsificación de miles de cheques de viaje. Una acción que a su familia le parece “normal” porque actúo según sus principios y su ideología.

Lucio tambien tiene un documental que puedes ver AQUI

Compartimos la entrevista realizada el 3 de mayo de este año, por el programa Salvados de Jordi Évole.

A continuación adjuntamos los 6 vídeos que puso disponible Salvados, en Youtube.

Sigue leyendo