La resistencia anarquista contra el fascismo en Italia [PDF]

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Andarull Ediciones
217 páginas
Barcelona, España

partisanos

AÑOS ROJOS – AÑOS NEGROS
La resistencia anarquista contra el fascismo en Italia

Resultado de imagen para años rojos años negrosEl papel del anarquismo en la lucha anti-fascista en Italia ha sido históricamente menospreciado por los herederos de los vencedores de la II Guerra Mundial que escribieron la historia a su antojo. Sin embargo, los anarquistas italianos actuaron firmemente contra el fascismo desde su mismo nacimiento. Es desconocida y épica la historia de un movimiento que vivió unos momentos revolucionarios en 1930 y más tarde la más dura represión durante casi dos décadas, para finalizar con una victoria agridulce de la Resistencia que desgraciadamente no produjo los cambios sociales deseados en 1945.

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 AÑOS ROJOS – AÑOS NEGROS.
La Resistencia anarquista contra el fascismo en Italia

Presentación:

Hace tiempo cayó en nuestras manos un interesantísimo libelo escrito en los años 70 sobre el movimiento anarquista en Italia durante el periodo del fascismo. El documento, traducido del inglés, y a su vez del italiano, publicado por la Rivista Anarchica, ilustra perfectamente la verdadera magnitud de la lucha libertaria contra el ascenso del régimen fascista, lucha silenciada durante décadas por los vencedores de la Segunda Guerra Mundial. El libelo titulado Años Rojos – Años Negros, se enfoca en la lucha libertaria contra el régimen fascista de Mussolini estudiada a un nivel esencialmente local. Desde los años 70, poco se ha avanzado en estas investigaciones sobre el caso italiano, que nos descubren una rica historia de luchas y resistencias. En espera de mejores, y más profundas, investigaciones decidimos seguir adelante con esta obra necesaria aún inédita en castellano.

Sin embargo, cuando lo estábamos traduciendo, nos vimos con la necesidad de ir ampliando la contextualización histórica. Se necesitaba tocar el tema de la revolución fallida en Italia y del ascenso del fascismo con otros textos como el de Italia 1920, de Tom Wetzel, también traducido por uno de nuestros componentes, aunque hace varios años ya. Además creíamos que la contextualización, aún así, se quedaría corta, por lo que añadimos nuevas explicaciones sobre el movimiento anarquista, sobre los Arditi del Popolo, sobre los comunistas, sobre el movimiento Giustizia e Libertà, y sobre los hechos de Fiume. Necesitábamos recordar la resistencia heroica antifascista de Parma, la Marcha de Roma, la naturaleza del estado fascista italiano, o hablar sobre la Segunda Guerra Mundial en Italia. Todos estos cortos textos contextuales los hemos realizado nosotros. Como hemos dicho, desde Aldarull hemos traducido los textos Italia 1920 y Años Rojos – Años Negros.

Se trata de quien lea este libro tenga todos los detalles precisos para comprender el libelo de la Rivista Anarchica que pone un colofón a esta obra y que pretende humildemente honrar la memoria de quienes lo dieron todo por sus ideas sin esperar reconocimientos futuros, ni recompensas políticas. Los eternos perdedores de quienes nos sentimos herederos.

Como reconoce el libelo del final, no estamos tratando de escribir una “historia definitiva” del anarquismo italiano. Esta historia aún está por escribirse. Lo que hemos intentado hacer es romper el muro de silencio que ha rodeado la parte anarquista en la lucha contra el fascismo, una lucha que los partidos parlamentarios italianos dicen hoy haber organizado y dirigido.

Aldarull, noviembre de 2010

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“La mujer y la política”. Crítica de una feminista a las sufragistas, 1922

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Women's suffrage

“La mujer durante siglos ha soportado la dominación del hombre. Queriendo emanciparse, ella puede ahora el mismo derecho que él, el derecho de elegir amos. ¿Dónde está la emancipación? La igualdad en la esclavitud no es el progreso.”

“Mujer y la Política”
Por: Una Rebelde (Francia, 1922)

Resultado de imagen para votes for womenHace medio siglo, quizás más, que se agita la cuestión, siempre discutida y aún no resuelta, del voto de las mujeres. Francia, esa “antorcha del progreso”, ha sido dejada atrás, sobre esta cuestión, como en tantas otras, por la mitad de Europa. Sin embargo se habla de otorgar a las francesas la preciosa boleta.

Las feministas se alegrarán, se les acuerda, de esta victoria tanto tiempo esperada. La mujer, mantenida siempre apartada de la vida social, se sentirá, a fin, igual al hombre, y esta igualdad reconocida, constituirá un progreso. Desde el punto de vista político, la mujer actualmente no tiene ningún derecho: ella obedece las leyes sin haber participado en ellas, paga sus impuestos sin dar su opinión sobre la aplicación que se les da. Una vez ciudadana tendrá como el hombre su derecho de emitir su opinión y el de discutir la de los otros.

Ganará también, por lo menos así lo espera, mayor libertad y más respeto por parte del hombre. El horizonte ampliado se extenderá entonces más allá del hogar, los niños o el folletín. Obligada a leer los diarios, a asistir a reuniones, la mujer verá aumentar sus conocimientos y su vida hacerse más interesante. En fin, en la sociedad, la mujer entonces sería algo: se sentiría una fuerza y no se la podría descuidar como antes. ¿Y no sería para ella una bella revancha -pacífica, por otra parte- a que podría tomar al fin sobre el sexo opresor? Sentirse un individuo, un engranaje social, ser parecida al hombre, sobre todo ¡qué victoria impacientemente deseada!

“La boleta del voto es, por lo tanto, una conquista inútil y posiblemente perjudicial.”

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1ro de Mayo anarquista se conmemora desde Arica hasta Puerto Montt

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1ro de mayo

¿Por que el Primero de Mayo?

El primer día de mayo se recuerda como el inicio de las protestas en EEUU por la jornada laboral de 8 horas, en 1886.

Los trabajadores para esa época trabajaban el doble. Para ese entonces se paralozaron “cerca de 12.000 fábricas en el gigante del norte. En Detroit, 11.000 trabajadores marcharon en un desfile de ocho horas. En Nueva York, una marcha con antorchas de 25.000 obreros pasó como torrente de Broadway a Union Square; 40.000 hicieron huelga. En Cincinnati un batallón obrero con 400 rifles Springfield encabezó el desfile. En Louisville, Kentucky, más de 6000 trabajadores, negros y blancos, marcharon por el Parque Nacional violando deliberadamente el edicto que prohibía la entrada de gente de color.”

Donde Chicago fue un lugar protagonista. Allí se lanza una bomba contra los policías y al cabo de unos días detienen a 8 anarquistas. “George Engel, Samuel Fielden, Adolf Fischer, Louis Lingg, Michael Schwab, Albert Parsons, Oscar Neebe y August Spies. Todos eran miembros de la IWPA (Asociación Internacional del Pueblo Trabajador), asociación de corte -de lo que años después se denominaría como- anarcosindicalista.” De los cuales condenan a “Samuel Fielden y Michael Schwab a cadena perpetua. Louis Lingg apareció muerto en su celda: el anarquista de acción se hace volar la cabeza con dinamita, en modo de protesta por la sentencia. Sin más opciones, este fue su acto final de protesta. Al mediodía del 11 de noviembre de 1887 sus carceleros los vinieron a buscar para llevarlos a la horca. Los cuatro (Spies, Engel, Parsons y Fischer).

A 131 años de estos hechos, los y las anarquistas del mundo entero conmemoran el hecho, por una parte como memoria por los compañeros caídos pero por otra, para continuar la lucha contra la explotación que continua hasta el día de hoy.

¿Actividades por el primero de Mayo en Chile?

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Abraham Guillén: El primer teórico de la Guerrilla Urbana

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“La siguiente entrevista fue extraída de la Revista B.I.C.IC.L.E.T.A. (BOLETÍN INFORMATIVO DEL COLECTIVO INTERNACIONALISTA DE COMUNICACIONES LIBERTARIAS Y ECOLÓGICAS DE TRABAJADOR*S ANARCOSINDICALISTAS) –disponible para su descarga online– de Barcelona que circuló entre los años 1977 y 1982 en Europa. Entre sus contenidos podemos destacar ecologismo, tecnología, feminismo, anarcosindicalismo, globalización entre otros temas propio de la década de los 70, que sin lugar a dudas todavía pueden generar interés.

La siguiente entrevista fue publicada en el N°9 de la Revista (octubre de 1978), donde la problemática principal es el contexto de las distintas guerras de guerrillas en Latinoamerica y Europa, con sus principales falencias.

El siguiente texto fue transcrito por Paxekov, miembro del Grupo Anarquista La Boina.”

ABRAHAM GUILLÉN

EL PRIMER TEÓRICO DE LA GUERRILLA URBANA

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Abraham Guillén ha vuelto a España después de un largo exilio que comenzó en 1945, cuando —evadido de Carabanchel, en una Nochevieja -, consiguió pasar clandestinamente a Francia a través de la tienda que tenía un amigo en la frontera. Considerado como el gran teórico de la guerrilla urbana en Latinoamérica, Guillén nació en 1913 en Corcuera (Guadalajara): “En mi formación libertaria influyó, en primer lugar, mi pueblo. Allí no ha habido nunca policía, ni guardia civil, los montes (y muchas de las ocupaciones del pueblo) eran comunales… Todavía hoy, los mozos, hacen una caja común para correr con los gastos de las fiestas…“.

Fué resinero en el pueblo y estudiante en Madrid, después de haber conseguido una beca de la República; redactor de las revistas “Juventud Libre” y “FIJL”, comisario político de la 14a División y del 4° Cuerpo del Ejército, comandado por Cipriano Mera. Director de la revista “Nosotros” en Valencia, pasó los tres fatídicos días del final de la guerra en el puerto de Alicante, junto a otros muchos miles que esperaban unos barcos que nunca llegaron. Detenido, encarcelado, condenado a muerte, tiene en su haber dos evasiones: primero del campo de trabajo de Aranjuez, y finalmente de la cárcel madrileña. Una tribu de gitanos libertarios le escondió en Madrid hasta que pudo hacer el viaje a la frontera.

Su periplo de exiliado comienza en Francia, y continúa en Argentina y Uruguay, con una estancia en Cuba inmediatamente después del triunfo de la revolución. Abraham Guillén es licenciado en Ciencias Económicas, profesor de Economía Política en Buenos Aires, asesor económico de la Universidad del Trabajo en Uruguay, y experto internacional de la OIT en economía autogestionaria y desarrollo cooperativo en el Perú.

Comentarista de economía y política internacional en diarios argentinos, uruguayos y peruanos, es autor de cerca de cuarenta libros que abarcan temas desde la guerra de España, hasta la economía mundial, la economía autogestionaria y el poder y la implantación de las multinacionales.

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Margareth Rago, historiadora brasileña: “Los feminismos expandieron la noción de política y de ciudadanía

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“Nosotras, las mujeres, como otros grupos sociales, étnicos, sexuales, necesitamos conocer nuestro pasado, saber quiénes son nuestras abuelas, bisabuelas, en qué contextos vivieron, cuáles fueron sus dolores, opresiones, resistencias y luchas.”

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Presentación y entrevista realizada por el Grupo de Estudios José Domingo Gómez Rojas. Publicado en Erosión Nº 7, Otoño Invierno 2017.

Descarga esta entrevista AQUI

 

En la actual generación de autoras/es libertarias/os, el pensamiento y la obra de Margareth Rago es de las más interesantes y prolíficas. Feminista, historiadora y profesora, registra múltiples colaboraciones en notables publicaciones anarquistas de Brasil, como Libertárias y verve. Se graduó en Historia y en Filosofía por la Universidade de São Paulo (USP), realizando posteriormente su maestría y doctorado en Historia en la Universidade Estadual de Campinas (UNICAMP), donde actualmente es profesora titular. Como docente, además, fue profesora visitante del Connecticut College (Estados Unidos), entre 1995-1996, así como impartió cursos en la Universidad de Paris 7, en 2003. En su labor como historiadora libertaria, se desempeñó como directora del Archivo Edgar Leuenroth de la UNICAMP en el año 2000.

Nosotros conocimos a Margareth Rago hacia el año 2005, cuando visitó nuestro país para dictar una conferencia en el auditorio de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile. Algunos años después, pudimos encontrarla en São Paulo, en un pequeño homenaje organizado por el Núcleo de Sociabilidade Libertária a Robson Achiamé, mítico editor anarquista del Brasil con quien Margareth publicó varios libros. Resultado de imagen para margareth rago anarchismDe hecho, de su amplia producción bibliográfica, podemos mencionar: Do Cabaré ao lar: a utopia da cidade disciplinar – Brasil, 1890-1930 (Paz e Terra, 1985); Os Prazeres da Noite: prostituição e códigos da sexualidade feminina em São Paulo, 1890-1930 (Paz e Terra, 1991); Foucault, a história e o anarquismo (Achiamé, 2004); y Feminismo e anarquismo no Brasil: audácia de sonhar (Achiamé, 2007). Asimismo, organizó junto a Maria Clara Privato Biajoli el libro Mujeres Libres da Espanha, publicado en 2007 por la editora Achiamé y pronto a ser re-editado por Biblioteca Terra Livre y Editorial Eleuterio como co-edición (2017)

Mención aparte amerita su libro Entre la historia y la libertad: Luce Fabbri y el anarquismo contemporáneo (NordanComunidad, 2002), publicado primero en portugués (UNESP, 2001) y luego en italiano (Zero in condotta, 2008). En esta obra, Margareth Rago estudia la figura de Luce Fabbri (1908-2000), militante e intelectual anarquista italo-uruguaya con quien no sólo tuvo una gran de amistad, sino también conoció y percibió como la expresión de una trama de memoria libertaria, historia y género. Esto, en otros términos, representa el sentido de su labor intelectual, en tanto en sus planteamientos se entremezclan la historia y la filosofía, desarrollando tópicos que van desde la Historia de Brasil hasta la Teoría de la Historia, así como estudios sobre Foucault, feminismo, género, sexualidad y anarquismo. Para seguir construyendo esta genealogía del pensamiento libertario y feminista, enviamos a Margareth Rago algunas preguntas con el propósito de dar a conocer sus principales ideas y saber un poco más de sus actuales estudios y lecturas.

Grupo Gómez Rojas: En tu libro Entre la historia y la libertad. Luce Fabbri y el anarquismo contemporáneo señalas las cercanías y complicidades que existieron entre ustedes y que llevaron a buen término el libro. En este sentido, ¿cuál o cuáles son las formas actuales en que se estudia la historia de las y los militantes anarquistas? ¿Cuáles son las similitudes y/o diferencias con lo hecho, por ejemplo, por historiadores como Max Nettlau o Abel Paz?

Margareth Rago: Cuando conocí a Luce Fabbri, en 1992 en São Paulo, sentí una fuerte admiración por ella y fue por eso que decidí escribir un trabajo sobre sus memorias, sus experiencias, su trayectoria como anarquista desde la infancia en un medio libertario, siendo hija de Luigi Fabbri, conociendo a Malatesta y conviviendo con otros importantes activistas, desde muy temprano. Después descubrí que también era una intelectual de peso, profesora de literatura italiana en la Universidad de La República, escritora, además de militante política. La admiración fue un elemento de aproximación, está claro, pero no creo que me haya impedido percibirla en sus múltiples dimensiones. Luce Fabbri, por ejemplo, no creía que ser mujer hiciera toda la diferencia, como yo le decía, teníamos nuestras diferencias, pero eso no impidió un diálogo franco y una amistad que se estrechó a lo largo de los momentos en que convivimos durante los cinco años que visité Montevideo. Fue una experiencia notable no sólo en el plano intelectual, sino también como experiencia de vida. Sigue leyendo

Bomba en el convento de las Carmelitas Descalzos ¿Montaje o terrorismo? (1911-1912)

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El Miedo a los Anarcos:

Bomba en el convento de los Carmelitas Descalzos ¿Montaje o terrorismo?
(1911-1912)*


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¿No es el anarquismo una asociación fundada
en con el objeto de atentar contra el orden social,
contra las buenas costumbres,
contra las personas y las propiedades?
Entonces, ¿por qué no se persigue al anarquismo?
José Tomas Guzmán Bezanilla,
El anarquismo i la lei, Santiago, 1913, Pág. 17

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La accidentada historia de el anarquismo en Chile nos entrega muchas alternativas para recuperar parte de su memoria; ciertamente, no son pocos los baches que se han cruzado en el camino de la tendencia ácrata en nuestras tierras, sólo es cosa de revisar algunos estudios muy generales sobre el movimiento libertario para darse cuenta que en cada fundación, persecución o deceso existe una gran historia que contar. Mayormente nos encontramos frente a dolorosas derrotas, pero afortunadamente el anarquismo como movimiento social histórico escapa de la lógica del triunfalismo, lo que nos permite aproximarnos libremente a él, sin el temor a no representar un aporte en la reconstrucción de su memoria.

Se podrá decir que el tema de las persecuciones y las olas represivas son muy reiterativos, y en parte es cierto, pero no podemos olvidar que cada golpe dado por el Estado ha sido distinto, si bien, en el fondo siempre han buscado lo mismo, es decir, hacer desaparecer la tendencia anárquica del vasto escenario social, en la forma se han desarrollado los acontecimiento de manera diferente, por lo tanto, cada recreación del pasado libertario constituye una nueva fuente de aprendizaje, que por estos días nos hace tanta falta.

Además, es necesario hacer hincapié en que, como en la mayoría de los estudios realizados en esta sección, el tema desarrollado tiene algún grado de actualidad, en este caso la persecución de luchadores sociales sin verdaderas pruebas para su inculpación. La bomba contra el convento de los carmelitas descalzos, gatilló una ola de allanamientos, prisiones injustificadas y persecuciones personalizadas, al igual como pasa hoy, auque bajo contextos y condiciones bastante diferentes.

Repliegue y rearme del anarquismo

Las balas que atravesaron a miles de trabajadores en el epicentro de la ciudad de Iquique en diciembre de 1907, no sólo provocaron un gran impacto y dolor en el mundo obrero de aquel entonces, sino que también, provocaron un largo repliegue del proletariado nacional en sus luchas sociales y reivindicaciones laborales. Esta situación afectaría principalmente a quienes defendían las tácticas de organización y acción frontales contra el Estado y los patrones.

El anarquismo sufrió un duro revés tras estos acontecimientos, ya que la campaña represiva y de amedrentación social impulsada por el gobierno surtía los efectos esperados. Mientras las organizaciones de resistencia perdían cada vez más adherentes, dada su insistencia interminable con los métodos de acción directa, las asociaciones mutuales y de tendencia reformista por su parte, se tomaban el quehacer de la política obrera.

Al iniciarse el segundo decenio del siglo XX, las organizaciones de carácter ácrata tuvieron una presencia muy pequeña en el país; los anarcos no fueron capaces de reponerse fácilmente de las matanzas indiscriminadas de obreros, principalmente, porque fueron acusados por la prensa burguesa de ser los instigadores de los movimientos reivindicativos más violentos, y por lo tanto, culpados en los hechos por la idiotizada “opinión pública”.

A pesar de esto, en 1909 con motivo del asesinato de Francisco Ferrer i Guardia en España, los reagrupados anarcos chilenos convocaron un numeroso mitin en el centro de la ciudad de Santiago para protestar por el inesperado deceso del educador libertario. Ferrer i Guardia había sido acusado de conspiración contra el Estado español, procesado por ese delito y condenado a muerte por la justicia de ese país. El 13 de octubre de ese año el fundador de la famosa Escuela Moderna era ejecutado en los fosos del castillo de Montjuic. Los anarquistas locales, enterados de estos acontecimientos, durante el mismo mes de octubre hicieron efectiva la reunión pública en su nombre que logró convocar a “centenares de obreros” en la plaza Vicuña Mackenna, en ella según relata Guzmán Bezanilla: “lanzaron mordaces gritos y prolongadas silbatinas contra el regimiento Buin que pasaba por allí”1.

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Anticlericarismo anarquista a principios del siglo XX

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Cuenta González Vera, del ambiente anticlerical que le tocó presenciar en el marco de una conferencia dada en Santiago por Belén de Sárraga hacia 1913, y a la cual había asistido acompañando al pintor anarquista Valdebenito: “Abajo, la platea parecía duelo: trajes negros, bigotes de largas guías y voces engoladas. Arriba se apretujaba la multitud espontánea. Obreros fervorosos gritaban: -¡Viva el libre pensamiento! ¡Viva el Comunismo Anárquico! ¡Viva la Revolución Social!”(1). Como ya se ha dicho, la Iglesia, junto al Estado y la Burguesía constituían los principales motivos de crítica de los anarquistas. La cuestión no era única de ellos, pues es evidente que a esa reunión había asistido diversidad de tendencias, desde radicales y liberales hasta anarquistas y librepensadores.
Belen de sarraga en antoagasta 1913

Belen Arriagada en Antofagasta, 1913.

Desde mediados del siglo XIX los liberales habían sabido unir la causa del progreso modernizador a la de la secularización de la sociedad, encontrando en el anticlericalismo un excelente elemento movilizador, transformándolo en una especie de subcultura política, una forma de entender la sociedad y contemplar la vida surgida de la interacción y la inf luencia recíproca entre la cultura popular y las elaboraciones de los intelectuales anticlericales. Es importante destacar, no obstante, que desde sus comienzos esta nueva mentalidad que embestía animosamente contra el clero haciéndole responsable, entre otras cosas, de frenar los avances del país, sumiéndolo en las tinieblas del atraso y el oscurantismo, tuvo su correlación con el surgimiento de otra que, en paralelo, defendía a capa y espada las virtudes del clericalismo y su preponderancia en la sociedad. (2)
Este enfrentamiento se intensificaría durante las primeras décadas del siglo XX acorde con una profundización del discurso y prácticas anticlericales. Al respecto, una cuota importante en esta profundización correría por parte de los anarquistas, quienes llevarían dicho discurso a una serie de prácticas cotidianas, que ciertamente le alejaban de las demás tendencias anticlericales. Pero ello no era toda la originalidad del anticlericalismo anarquista. Había también una raíz ética bien marcada, y que ciertamente le diferenciaba de los demás anticlericalismos.

El Santa Claus anarquista de la Guerra Civil Española

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santa claus anarquista

Clemente Farmaraza de las Milicias Antifascistas Vascas, o el Santa Claus anarquista

El donostiarra Clemente Famaraza Sandegui pidió a su comandante de las Milicias Antifascistas Vascas que sus 40 duros de nómina fueran destinados a asegurar juguetes en un hospicio a niños de Madrid el día de Reyes.

Hay nombres y apellidos que son ejemplo humano, pero que no los conoce ni el omnipresente dios sabelotodo Google. Desde hoy sabremos que el donostiarra nómada Clemente Famaraza Sandegui posibilitó en plena Guerra Civil una noche de magos sin reyes, en los que como anarquista no creía: ni en los cristianos portadores de oro, incienso y mirra ni en los soberanos de monarquías o reinos.

Su historia casi de fábula continuaría anónima entre los legajos a conservar con trato cariñoso de guantes y mascarillas si no fuera por Ritxi Zárate, investigador de la asociación Burdin Hesia Ugaon. El analista de Miraballes a modo de regalo de fin de año ha hecho llegar al serial Historias de los vascos una entrevista que la publicación Mundo Gráfico dedicó al ácrata Famaraza, miembro de las Milicias Antifascistas Vascas que operaron en Madrid.

Su biografía despacha kilos de ternura, empatía ideológica, y dispara directa a las conciencias de quienes un día dieron un golpe de Estado, un par de hostias mal dadas a la siempre legítima Segunda República. Hizo falta que Mundo Gráfico desvelara la identidad de un guipuzcoano que fue hospiciano, vendedor de periódicos más tarde y combatiente por las libertades a más de 450 kilómetros de su inclusa.

Hizo falta, tal vez, vivir lo que sintió siendo niño para acabar donando el dinero de sus nóminas navideñas para asegurarse de que el 5 de enero de 1937 algunos menores irían a la cama, acomodando sus cabezas sobre una almohada que soñaba con un mágico despertar al día siguiente.

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Anarquismo, género y sexualidad – Revista La Brecha

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En Chile, los estudios de género y del anarquismo son relativamente recientes a diferencia de otras líneas de investigación que han tenido un mayor desarrollo dentro de la disciplina histórica desde su profesionalización (1). Ambos nacieron de forma paralela como consecuencia de las transformaciones epistemológicas (y reacomodos) que operaron al interior de la historiografía local a mediados de la década de los ochenta, así como de las influencias de la historiografía internacional, principalmente europea y norteamericana. Los estudios de género de Joan W. Scott, Natalie Zemon Davis, Julie Des Jardin, Bonnie Smith, entre otras historiadoras, vinieron a relevar el rol que han jugado las mujeres dentro de la sociedad occidental (que las ha invisibilizado inclusive en la actualidad), y permitieron, en consecuencia, problematizar categorías y construir nuevos modelos analíticos, que han influido en el cultivo y ampliación de la historiografía en sus lugares de origen, pero también y, por extensión, en América Latina y en otras regiones. Es más, la historia feminista que en sus inicios fue acusada de ser “demasiado blanca, demasiado clase media y demasiado heterosexual” –como señala Iggers-, dio paso desde la década de 1990 a los “estudios de género”, es decir, a aquellos centrados en la relaciones de hombres y mujeres en un determinado contexto histórico-social. Ellos han ampliado el abanico de investigaciones históricas que se han centrado, entre otras temáticas, en la estratificación económica, la etnicidad, la orientación sexual, la legislación y las costumbres. Como señala el historiador Georg G. Iggers: “Para las teóricas feministas como Joan Scott, los patrones de dominación patriarcal estaban profundamente presentes en el lenguaje tradicional y en la tradición “logocéntrica” de la filosofía occidental desde la antigüedad clásica. Por ello llamaba a la deconstrucción de todos los textos históricos, políticos y filosóficos occidentales”(2). Propuesta, sin duda, lúcida y propositivamente radical, que tuvo eco en sus sucesores/as y epígono/ as. De hecho, llevó a que las/os historiadoras/es feministas estudiaran desde el punto de vista empírico los medios a través de los cuales las mujeres, y otros grupos subordinados y marginados, buscaron transformar el statu quo, examinando, además, aquellos procesos cruciales de la historia a partir de una perspectiva de género: el surgimiento del capitalismo, la esclavitud y la emancipación, las luchas por derechos civiles y sociales, y los movimientos de liberación en el mundo colonizado, entre otros. Dicha revisión y reproblematización de la historia permitió que las mujeres, y en particular, la violencia a la que han sido sometidas -por los pilares del sistema de dominación capitalista-patriarcal-, poco a poco, irrumpieran en los relatos historiográficos, cuestión que no puede ser obviada en la actualidad a pesar que muchas autoridades académicas y políticas (de distintas trincheras ideológicas) niegan al día de hoy su real participacióne importancia a nivel histórico, menospreciando e invisibilizando sus luchas y demandas.

Josef Goebbels, por Rudolf Rocker

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GoebbelstCuando Dante bajó a lo profundo de los infiernos y llegó con el alma desgarrada al último y más hondo abismo, la “ciudad de las esperanzas perdidas”, vio repentinamente ante sus ojos la figura terrible de Satán, rey de los ángeles caídos. Si hubiese un infierno en que sólo se encontrara suciedad, mentira, villanía, hediondez y lodo, y un Dante fuese condenado a bajar a él, tropezaría en el último abismo con la máscara repulsiva del doctor Goebbels.

Jamás hubo un sistema político en la historia con engendros morales de la catadura de los representantes del Tercer Reich. Hitler, el maniático infernal; Goering, a quien el gobierno sueco tuvo que internar en un manicomio para proteger a sus ciudadanos contra su furor; Ley, el borracho consuetudinario, matón embustero; Streicher, el sadista nato, que encuentra en sus excrecencias literarias un desahogo para su vida morbosa. Todos están señalados por el destino y obedecen a los oscuros instintos con que la naturaleza les ha dotado desde la cuna. En una sociedad formal se les encerraría como enfermos en algún establecimiento sanitario adecuado. El hecho de que sean ellos los que se hallan a la cabeza de un sistema llamada a determinar el destino del mundo, es la gran tragedia de nuestro tiempo. Sigue leyendo

Abstencionismo y anarquismo, Camilo Berneri

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Camilo Bernerin

Camilo Berneri

EN UNA CARTA a Gambuzzi (Locarno, 6 de noviembre de 1870), Bakunin escribía que estaba contento de que él hubiera vuelto a Nápoles para intentar ser elegido diputado, y añadía:

«Tal vez te maravilles viendo que yo, abstencionista decidido y apasionado, empuje ahora a mis amigos a ser elegidos diputados. El caso es que las circunstancias y las cosas han cambiado. Antes de nada, mis amigos, empezando por ti, se han empecinado de tal manera en nuestras ideas, en nuestros principios, que no hay ningún peligro de que puedan olvidarlos, deshonrarlos, sacrificarlos, y volver a caer en sus antiguas costumbres políticas.
Y además, los tiempos se han vuelto tan serios, el peligro que amenaza a la libertad de todos los países es tan formidable, que es preciso que en todas partes los hombres de buena voluntad estén en el candelero, y que sobre todo nuestros amigos estén en una posición tal que su influencia sea lo más eficaz posible. Cristoforo (Fanelli) me ha prometido escribirme y tenerme al corriente de vuestras luchas electorales, que me interesan enormemente».

Fanelli fue elegido diputado de Torchiara en diciembre de 1870, y Friscia fue reelegido en Sicilia.

Bakunin veía en la elección a diputados de los organizadores más activos de la Primera Internacional una potenciación de ésta, por las facilidades materiales (viajes gratuitos), por la posibilidad de relaciones más amplias, por una mayor influencia en las masas y por una mayor libertad de propaganda. Frente a la institución parlamentaria, era antiparlamentarista y abstencionista, y su actitud de 1870 no puede acercarse a la de Andrea Costa ni a la de F. S. Merlino. Sigue leyendo

Albert Camus y los anarquistas

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Albert Camus nace en 1913 en Argelia en el seno de una familia pobre. Como pierde a su padre en la batalla del Marne en 1916, su formación corre por cuenta de su madre, que era analfabeta y trabajaba limpiando hogares. Tras conseguir una beca, Camus comienza eventualmente la carrera de periodista. Como la mayoría de los jóvenes, fue un gran aficionado al futbol, además de ser un miembro de una trouppe teatral.

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Desde su época de guardameta, Albert Camus tuvo siempre un gran espíritu de equipo. Era muy generoso, con una enorme naturaleza sensible, y siempre buscó la máxima unidad, tratando de evitar o eludir el rencor. Muchos intelectuales que escriben sobre Camus han oscurecido su apoyo al anarquismo. Acudió siempre donde hiciera falta para apoyar en los momentos más difíciles al movimiento anarquista, aunque sentía no poder comprometerse totalmente a este movimiento.

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Hitler: la mentira como sistema político

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Escrito por el historiador Rudolf Rocker
Extraído de Revista Erosión N° V, Primavera del 2015

Nota:Ante el crecimiento de movimientos nacionalistas en Europa, recordamos un texto publicado en los años 40 por el historiador Rudolf Rocker, donde en un ensayo sensillo señala como un movimiento liderado, por el orador mas importante de la Alemania de los años 30, cautivaba a las masas de alemanes: La Mentira. Sin mencionar la emotividad que nublo toda razón. Hace 80 años atrás. Hoy nos vemos inmersos con nuevos grupos nacionalistas, islamofobos, donde fomentan el odio tanto en Europa, EEUU y America Latina. Con una clara complisidad de los grupos liberales. Que al ver estos movimientos prefieren callar o criminalizar a quienes quieren detenerlos. Como en el caso de EEUU donde liberales tratan a los “anti-fascistas” como “fascistas”. Estúpidos liberales. ”  (septiembre/ 2017)

Hitler, o la mentira como sistema político

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Helmuth von Gerlach, sincero demócrata alemán, llamó al periodo de la pasada guerra mundial la “gran época de la mentira”. Tenía razón. Pero finalmente toda guerra es un periodo de mistificaciones. Aunque no sea más que por el hecho que el adversario sólo en raros casos valoriza justamente al enemigo. Para hacer la guerra se requiere el odio, y el odio no fue nunca amigo de la verdad. El odio es ciego. Con frecuencia cree expresar una verdad, pero sólo se trata de una mentira. Se puede mentir sin ser un mentiroso. En el hombre que odia se oscurecen los conceptos, no puede distinguir lo justo de lo injusto y por ello suele convertirse en mentiroso ante sí mismo y ante los demás. Sigue leyendo

El sueño americano de Sacco y Vanzetti

Cita

Por el historiador y ensayista, Rodrigo Quesada Monge
El texto es extraído de Equipo Eritica .org

sacco y vanzetti

I

En la madrugada del 23 de agosto de 1927 (este año se recuerda el noventa aniversario), dos trabajadores italianos migrantes eran electrocutados debido a las sospechas, nunca confirmadas, de su responsabilidad como asesinos de un pagador y de un guardia, a quienes, supuestamente, habrían asaltado la tarde del sábado 15 de abril de 1920, para robarles quince mil dólares. El juicio lleno de irregularidades, defectos y pifias judiciales, suponía la pena de muerte como conclusión definitiva. Nicola Sacco (1891-1927) y Bartolomeo Vanzetti (1888-1927) habrían llegado a los Estados Unidos, a principios del siglo veinte, buscando el “sueño americano” que terminó friéndolos en la silla eléctrica.

 

II

Sin entrar en los pormenores del juicio, que resultó ser una perfecta burla de las tradiciones más entrañables de justicia, libertad y tolerancia sobre las que se habría construido, originalmente, la sociedad norteamericana, Sacco y Vanzetti deben ser recordados hoy día, porque ellos dos fueron víctimas de algo que una buena parte de la clase dominante en los Estados Unidos, sigue promoviendo como un valor incuestionable de su supuesta civilización democrática: la intolerancia. Los dos humildes trabajadores migrantes italianos, el primero un zapatero y el segundo un vendedor ambulante de pescado, fueron llevados a la silla eléctrica por tres motivaciones esenciales, que han sido recuperadas con toda su fuerza por la actual administración presidencial de los Estados Unidos, con Donald Trump a la cabeza: 1) por razones étnicas; 2) clasistas; y 3) políticas.  Sigue leyendo

[Entrevista] Acción Directa al alcance de todos. Sobre los años del plomo en Italia

Cita

La siguiente entrevista fue extraída de la revista La BICICLETA (BOLETÍN INFORMATIVO DEL COLECTIVO INTERNACIONALISTA DE COMUNICACIONES LIBERTARIAS Y ECOLÓGICAS DE TRABAJADOR*S ANARCOSINDICALISTAS) de Barcelona que circuló entre los años 1977 y 1982 en Europa.

Entre sus contenidos podemos destacar ecologismo, tecnología, feminismo, anarcosindicalismo, globalización entre otros temas propio de la década de los 70, que sin lugar a dudas todavía pueden generar interés.

La siguiente entrevista fue publicada en el N°6 de la Revista, donde la problemática principal es el contexto que vive Italia en la década de los 70, donde Italia pasa por una gran crisis política y económica donde hay diversos atentados tanto entre la extrema derecha como la extrema izquierda.

La Revista esta disponible para su libre descarga [AQUI]

El siguiente texto fue transcrito por Paxekov, miembro del Grupo Anarquista La Boina.

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Un miembro de los “Proletarios Armados por el Comunismo” disparando en Milán, 14 de mayo de 1977.

 

Un nuevo proletariado está naciendo en la trastienda del gran supermercado europeo. Un proletariado vivo, con caras y con ideas, que nada tiene que ver con el de los manuales de militarismo ni con las masas que los marxistas tanto trasiegan, como buenos panaderos científicos. Italia está viendo nacer en el corazón de este nuevo lumpen —acosado por partidos, sindicatos y policías— un torrente libertario que todo lo arrasa, incluido el término «libertario» mismo. Rechazo del militantismo, reivindicación y profundización de la ilegalidad, recuperación colectiva de la acción directa expropiadora, experiencia del PC como la nueva policía, son algunas de las bases del movimento. De todo ello charlamos en Bicicleta con «Sandra» y «Roberto», compañeros de Bolonia, para los que el movimento no es una actividad más, sino la vida misma.

¿Qué es el movimiento autónomo en Italia?

¡Uff…! En primer lugar, no le llames autónomo, para no confundirlo con ninguno de los partidos o grupos que llevan la autonomía en el nombre. Tampoco libertario. No es de estudiantes ni de obreros. Es un movimiento, el movimento, vale.

Pero algo le caracterizará…
Sí, el rechazo de las practicas separadas. Cada colectivo se plantea todo: la educación, lo nuclear, la salud, el trabajo… Más que un colectivo de una escuela, una fábrica o un barrio, son grupos de compañeros que no quieren identificarse como escolares, trabajadores o vecinos, precisamente porque su objetivo es combatir la vida separada. El movimento, cada grupo, lucha contra todo. Sigue leyendo

Sobre la violencia: ¿Que piensan los/as anarquistas?

Cita

El siguiente texto es un estrato del libro de Nicolas Walter, “Sobre el Anarquismo. ¿Qué creen las y los anarquistas? ¿En qué difieren? ¿Qué quieren? ¿Qué hacen?” (Editorial Eleuterio, 2016) disponible en PDF para su libre descarga. Específicamente en el capitulo “Guerra y Violencia” entre las páginas 36 y 39. Donde Walter puede aclarar el panorama a muchos curiosos de que piensan algunos anarquistas en torno a la Guerra y la Violencia, sin caer en la imprudencia de que todos los y las anarquistas piensan de igual manera, agregando y considerando que dentro del anarquismo hay discusión y tensión en el tema, puesto que no es un tema acabado, menos en una filosofía tan compleja como la anti-autoritaria.

Para esta y más dudas recomendamos descargar este y otros diez libros que recomendamos como elementos “introductorios” al ideal ácrata, que se puede tornar confuso ante la prensa del poder que difama el noble ideal.

[Once libros para entender el anarquismo]
Grupo Anarquista La Boina.

Lo que creen los y las anarquistas:
Guerra y Violencia

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Portada del libro “Sobre el Anarquismo” de Nicolas Walter               (Editorial Eleuterio, 2016)

 

Los anarquistas se han opuesto siempre a la guerra, pero no todos ellos se han opuesto a la violencia. Son antimilitaristas, pero no necesariamente pacifistas. Para los anarquistas, la guerra es el ejemplo supremo de autoridad fuera de una sociedad, y al mismo tiempo un poderoso reforzamiento de la autoridad dentro de ésta. La violencia organizada y la destrucción en la guerra constituyen una versión enormemente magnificada de la violencia organizada y de la destrucción que provoca el Estado. La guerra es la salud del Estado. El movimiento anarquista tiene una fuerte tradición de resistencia a la guerra y a los preparativos para ella. Unos pocos anarquistas han apoyado algunas guerras, pero siempre se les reconoció como renegados por parte de sus camaradas, y esta oposición total a las guerras nacionales es uno de los grandes factores unificadores que existen entre los anarquistas.

Pero los anarquistas han distinguido entre guerras nacionales que incluyen a Estados, y guerras civiles entre clases. El movimiento anarquista revolucionario desde fines del siglo XIX ha propiciado una insurrección violenta para destruir al Estado, y los anarquistas tomaron parte activa en muchos levantamientos armados y guerras civiles, especialmente en las de Rusia y España. Sin embargo, aunque se hayan visto envueltos en tales luchas, no se hicieron ninguna ilusión respecto de que éstas produjeran por sí mismas la revolución. La violencia podía ser necesaria para el trabajo de destruir al viejo sistema, pero era inútil, e incluso peligrosa, para la tarea de construir un sistema nuevo. Un ejército popular puede derrotar a una clase dirigente y destruir a un gobierno, pero no puede ayudar al pueblo a crear una sociedad libre. De nada vale ganar una guerra si no se puede ganar la paz.

  Muchos anarquistas han dudado, en verdad, respecto de si la violencia desempeña alguna función útil. Como en el caso del Estado, no es una fuerza neutral cuyos efectos dependan de quien la utilice, y no resultarán de ella cosas correctas por el solo hecho de que esté en buenas manos. Por supuesto, la violencia de los oprimidos no es lo mismo que la violencia de los opresores, pero aunque constituya la mejor salida de una situación intolerable, sólo lo será en segundo lugar. Es uno de los rasgos más desagradables de la actual sociedad, y sigue siéndolo por bueno que sea su fin; además, tiende a destruir su fin mismo, incluso en situaciones en que parece apropiada, tales como la revolución. La experiencia de la historia sugiere que las revoluciones no están garantizadas por la violencia; por el contrario, cuanto más violencia, menos revolución.

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Uno de los grupos más violentos en el anarquismo, fue la Banda de Bonnot. Quienes actuaron en Francia a finales del Siglo XIX. Muchos anarquistas de la época, como Malatesta criticaron su actuar.

Todo esto puede parecer absurdo a las personas que no son anarquistas. Uno de los más antiguos y persistentes prejuicios acerca del anarquismo es que los anarquistas superan a todos los demás hombres en violencia. El estereotipo del anarquista armado de una bomba que oculta bajo su capa tiene ya ochenta años, pero sigue fuertemente arraigado. Muchos anarquistas han favorecido en verdad la violencia, algunos propiciaron el asesinato de figuras públicas, y unos pocos apoyaron incluso el terrorismo entre la población, para ayudar a destruir el presente sistema. Hay un aspecto oscuro en el anarquismo, y de nada vale negarlo. Pero es un solo aspecto del anarquismo, y además pequeño. La mayoría de los anarquistas se han opuesto siempre a cualquier forma de violencia que no sea necesaria (la violencia ocurre inevitablemente cuanto la gente se desembaraza de sus gobernantes y explotadores).

Los principales perpetradores de la violencia han sido los que sostienen a la autoridad, no los que la atacan. Los grandes atentados con bombas no los cometieron individuos de destino trágico llevados a la desesperación en el Sur de Europa hace más de medio siglo, sino las máquinas militares de todos los Estados del mundo a lo largo de la historia. Ningún anarquista puede competir con la blitz y la bomba atómica, ningún Ravachol o Bonnot puede soportar la comparación con Hitler o Stalin. Podríamos alentar a los obreros a apoderarse de su fábrica o a los campesinos a adueñarse de su tierra, y podríamos romper ventanas o construir barricadas, pero no tenemos soldados, ni aviones, ni policía, ni prisiones, ni campos de concentración, ni pelotones de fusilamiento, ni cámaras de gas, ni verdugos. Para los anarquistas, la violencia es un ejemplo extremo del uso de poder de una persona contra otra, la culminación de todo aquello a lo que nos oponemos.

15 frases de Leon Tolstoi para reflexionar 9

Tolstoi es considerado uno de los principales anarquistas pacifistas

Algunos anarquistas han sido incluso pacifistas, aunque esto no sea habitual. Muchos pacifistas han sido (o llegado a ser) anarquistas, y los anarquistas han tendido a moverse hacia el pacifismo a medida que el mundo se movía hacia la destrucción. Algunos se han sentido especialmente atraídos por el tipo de pacifismo militante defendido por Tolstoi y Gandhi, y por el uso de la no violencia como técnica de acción directa, y muchos anarquistas han participado en movimientos antibélicos y ejercieron, en ocasiones, una significativa influencia sobre ellos. Pero la mayoría de los anarquistas –incluso quienes están muy dedicados al movimiento– consideran que el pacifismo se excede en su rechazo de toda violencia por cualquier persona en cualquier circunstancia, y se queda corto en su creencia de que la eliminación de la violencia por sí sola constituirá una diferencia fundamental para la sociedad. Donde los pacifistas ven a la autoridad como una versión más débil de la violencia, los anarquistas ven a la violencia como una versión más fuerte de la autoridad. También les repugna el aspecto moralista del pacifismo, su ascetismo y su fariseísmo, y su punto de vista benévolo acerca del mundo. Repetimos: son antimilitaristas, pero no necesariamente pacifistas.

El Desertor, breve cuento anarquista

Cita

      Por Astrojildo Pereira en el libro “Contos anarquistas: antologia da prosa libertária no Brasil (1901-1935)“.
Publicado Originalmente en:  A Plebe, (SP), ano I, n.° 4 (30 jun. 1917)

Traducido al español por:  A-lex.
Publicado en El Surco, Nº 7, Septiembre 2009

[Lee y descarga todos los números de El Surco (2009-2013) AQUÍ]

“El desertor es un hombre que no quiere ser soldado, que no quiere deshumanizarse, que quiere continuar siendo hombre”

 

EL DESERTOR                                                                       

 El heroísmo de las batallas es un heroísmo secundario, de matar para no morir, de matar y morir porque le ordenan matar y morir.El Desertor

  El desertor es un hombre infinitamente más heroico que el soldado, ex hombre uniformado, que la máquina de la guerra transforma, aniquila, absorbe. Véase la diferenciación esencial y absoluta que separa al operario del soldado. El operario, delante de la máquina de la industria, del maestro, del músculo consciente, del cerebro: la domina, la guía, la subyuga, con el fin creador de la producción, que es la vida.

  El soldado, delante del cañón es por éste embrutecido, asimilado, automatizado, deshumanizado, con el fin guerrero de la destrucción, que es la muerte.

El desertor es un hombre que no quiere ser soldado, que no quiere deshumanizarse, que quiere continuar siendo hombre. Y es más heroico de lo que es el soldado, porque no quiere dejar de ser lo que es, defendiendo su personalidad, su cualidad de hombre contra la sociedad entera, que lo condena, desde su preconcepto,  y feroz punto de vista legal.

La ley puede fusilarlo: fusilará a un hombre que es afrenta, sólo él, sin actitudes para la gloria de los bronces, con un coraje simple y altísimo, con el supremo y abnegado heroísmo de quien se sabe fatalmente vencido sin esperanza de nada- maldito, execrado, difamado, pero a pesar de todo, contra todo, afirmando íntegramente sólo su yo.

 

Matriarcado y el origen del Patriarcado, por Élisée Reclus

Cita

El estado más bárbaro de la sociedad es aquel en que el hombre domina, no por ser padre, sino porque es el más fuerte, el que aporta mayor cantidad de alimento y reparte los golpes, sea á los enemigos, sea á los débiles de la horda.

Élisée Reclus, Matriarcado, en “Familia, Clases y Poblados” de El Hombre y la Tierra [Tomo I]

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A pronto conmemorarse un nuevo aniversario del Día de la Mujer, recordando el asesinato de más de 150 trabajadoras en el Incendio en la fábrica de camisas Triangle Shirtwaist de Nueva York. Un fatídico 25 de marzo de 1911.

Hoy a más de 106 años de los hechos de la lejana ciudad de Nueva York. Tal como el oleaje olisco de las olas en el mar. El  feminismo ha vuelto a resurgir. Se habla y discute tanto en universidades, por la televisión, blog’s en Internet, como en las calles de Barcelona, Buenos Aires o Santiago. Y consigo una serie de conceptos que para muchos hace un par de años eran desconocidos.

Los conceptos “Matriarcado” y “Patriarcado” suelen ser mas antiguos que lo que

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“El Hombre y la Tierra”Edición española, 1905

creemos, por eso creemos necesario volver a uno de los sabios tanto de anarquismo como el estudio de la Humanidad, Élisée Reclus (1830-1905), para que nos explique cual es el origen de las sociedades matriarcales y las sociedades patriarcales. Es por ello que extraíamos un breve texto de la enciclopedia El Hombre y la Tierra (1905) (Disponible también en PDF), dentro del Tomo I, Los Antepasados – Historia Antigua, que contiene los capítulos: Medios Telúricos – Trabajo – Pueblos Retrasados – Familias, Clases, Poblados – Ritmo de la Historia – Irania – Caucasia – Potamia. Es dentro del capitulo: “Familias, Clases, Poblados” (entre las páginas 233-300), y es dentro de ese capitulo donde toca el tema de las sociedades matriarcales y patriarcales en la antigua África, entre las páginas 239 y 250.

Creemos que es importante tener en cuenta, la época en que esta estudiando Reclús, es decir las primeras uniones matrimoniales de clanes en diversas tribus no-civilizadas y con ello tomar en cuenta el contexto en que él escribe, es decir Francia a finales del Siglo XIX yelisee-reclus comienzos del XX (el libro fue publicado poco después de su muerte), por ende consideramos que las sociedades patriarcales cambian y no es la misma sociedad patriarcal, en el contexto de las tribus que estudia Reclús, ni lo que entiende el autor por  “Sociedades Patriarcales”. Queremos decir que el Patriarcado de ayer no es el mismo que oprime hoy a diversas compañeras y mujeres. Por ende recomendamos que para entender lo que es el Patriarcado en el contexto actual, se puede dirigir a alguna compañera feminista que puede que maneje mejor el tema que nosotros como Grupo Anarquista La Boina.

Las cuales transcribimos con mucho cariño para nuestra-os seguidore-as.

Grupo Anarquista La Boina.

También te puede interesar: Élisée Reclus y el Feminismo

  MATRIARCADO:

   Las diversas formas de unión sexual, desde el régimen de la promiscuidad hasta el libre contrato por consentimiento mutuo, no serían comprendidos si se olvidase que en el matrimonio el hijo es el tercer término de la trinidad familiar; él es quien, en el conjunto social, tuvo la parte de acción más importante, el que modeló el hombre á su imagen, el que dió su cohesión primera al grupo de individuos de ambos sexos que vivían á la aventura, lo mismo que más tarde dió su razón de ser á la familia monogámica. Sigue leyendo

Anarquista y Feminista: Salvadora Medina, ‘La Venus Roja’ (1894-1972)

Cita

salvadora-medina0x550En nuestra búsqueda de mujeres anarquistas, nos encontramos con Salvadora Medina (1894-1972), periodista y escritora anarcofeminista. La cual expondremos una breve ficha biográfica extraída del libro “La Idea. Perspectivas de Mujeres Anarquistas” de la Editorial Eleuterio.

Para luego exponer un extracto del articulo, “De Anarquistas y Feministas: mujeres latinoamericanas a principios del siglo XX”escrito por las investigadoras Marìa Figari, Maria Marta Hovhannessian y Laura Sacchetti. El artículo si lo desean lo pueden descargar en PDF [de-anarquistas-y-feministas]

Y para finalizar, adjuntamos un breve documental sobre la vida de Salvadora Medina que hizo el Canal Encuentro de Argentina.


Ficha Biográfica:

salvadora-medina-onrubiaSalvadora Medina Onrubia (Buenos Aires, 23 de marzo 1894 – Buenos Aires, 1972). Periodista y escritora anarcofeminista, conocida como la “Venus Roja”. En Gualeguay vivió su infancia y se hizo maestra. Desde 1909 mantuvo una intensa campaña en defensa del joven anarquista Simón Radowtzky. La primera carta enviada por Radowitzky cuando salió en libertad de la prisión  de la isla de Flores fue dirigida a ella.

Colaboró en el periódico anarquista La Protesta. En 1915 conoció a Natalio Botana, editor de La Crítica, con quien se casó. Tuvo un primer hijo soltera y luego de su matrimonio, tres más.

Por su defensa de los presos y sus ideas, el 6 de septiembre de 1930 fue detenida y encarcelada por la dictadura militar del general Jose Félix Uriburu (quien también fusila a Severino Di Giovanni). Algunos la defendieron, pero ella, cuando se enteró de esta iniciativa le envió una carta al dictador manifestando todo su desprecio.

Entre 1946 y 1951 dirigió el diario Crítica, una vez muerto su marido. Durante su vida colaboró en numerosos periódicos anarquistas y “burgueses”. Destacó como autora teatral, de novelas y poemarios. Estuvo influenciada por la teosofía. Sigue leyendo

[Critica al Ilegalismo] Errico Malatesta: Los Bandidos Trágicos (1913)

Cita

Extraído de rebeldealegre
Publicado originalmente Publicado en La Société Nouvelle,
año 19, No. 2, Agosto de 1913.

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Parecería tarde para hablar aún de ello, pero el tema no obstante sigue siendo actual, dado que estamos tratando con actos y discusiones que han ocurrido una y otra vez en el pasado y que, ay, se repetirán también en el futuro mientras las causas determinantes no hayan desaparecido.
Unos cuantos individuos robaron, y para robar, mataron; mataron al azar, sin discernimiento, a quien se pusiese en medio de ellos y el dinero tras el cual iban. Mataron a personas desconocidas para ellos, trabajadores, víctimas como ellos mismos, e incluso más, de una mala organización social.
En el fondo no hubo nada en esto sino lo de costumbre: fueron ellos el agrio fruto que maduró en el árbol del privilegio en el curso normal de los eventos. Cuando toda la vida social está manchada de fraude y violencia, y cuando aquel que nace pobre está condenado a todo tipo de sufrimientos y humillaciones; cuando el dinero es algo indispensable para la satisfacción de nuestras necesidades y para el respeto hacia nuestra personalidad, y cuando para tantas personas es imposible obtenerlo por medio del trabajo honesto y digno, no hay razón para sorprenderse si de tiempo en tiempo emergen unos cuantos infortunados que, cansados del yugo e inspirados por la moral burguesa, pero sin poder apropiarse del trabajo de otros bajo la protección de los gendarmes, roba ilegalmente bajo las narices de éstos últimos. Ya que para robar no pueden organizar expediciones militares ni vender veneno disfrazado de alimento, asesinan directamente con revólveres o dagas.
Pero los “bandidos” se llamaban a sí mismos anarquistas y eso le dio una importancia y un significado simbólico a hazañas que estaban lejos de tenerlo por sí solas.

“Le Petit Journal”, periódico Francés ( 1863 – 1944.)

La burguesía saca provecho de la impresión que tales actos producen en el público para así denigrar al anarquismo y consolidar su propio poder. La policía, que con frecuencia son los instigadores secretos de estas hazañas, las utilizan para magnificar su propia importancia y para satisfacer sus instintos persecutorios y asesinos de modo de recuperar el costo de la sangre derramada en moneda fuerte y promociones. Lo que es más, dado que se habló del anarquismo, un número de nuestros camaradas se sintió obligado a no negar lo que se llama a sí mismo anarquista. Muchos, fascinados por lo coloreado de la aventura, admirando el coraje de los protagonistas, vio en esto nada más que un acto de rebelión contra la ley, olvidando examinar el por qué y el cómo.

Pero me parece que para determinar nuestra conducta, y aconsejar a la de otros, es importante examinar las cosas con calma, para juzgarlas de acuerdo a nuestras aspiraciones y para no conceder a las impresiones estéticas más valor del que tienen en realidad.
Seguro estos hombres fueron corajudos, y el coraje (que quizás es nada más que buena salud física) es sin temor alguno a la contradicción una cualidad maravillosa. Pero puede ser usada al servicio tanto del mal como del bien. Hemos visto personas corajudas entre los mártires de la libertad y también entre los más odiosos tiranos. Puede hallarse en revolucionarios como también puede hallarse entre camorristas, soldados y policías. Normalmente calificamos correctamente de héroes a quienes arriesgan sus vidas por el bien y tratamos de individuos violentos o, en los casos más serios, como brutos sin sentimientos y sedientos de sangre, a quienes usan su coraje para hacer mal.
No negaré lo colorido de estos episodios e incluso, en cierto sentido, su belleza estética. Pero los poetas admiradores del “beau gestedebiesen tomarse la molestia de reflexionar un poco.
Un automóvil yendo a toda velocidad, conducido por hombres armados con Brownings que esparcen el terror y la muerte en su camino es más moderno pero no más colorido que un bandolero de sombrero emplumado armado con un trabuco que asalta y roba a una caravana de viajantes, o que el barón feudal, vestido de acero y sentado en un caballo de guerra demandando su parte a una persona común, y no tiene más valor. Si el gobierno italiano hubiese tenido algo más que generales de operetta y jefes ignorantes y ladrones quizás hubiese logrado una bella operación militar en Libia, pero ¿hubiese sido la guerra en algo menos criminal o moralmente horrorosa por eso?
Sin embargo estos bandidos no eran, o al menos no todos eran, criminales vulgares.
Entre estos “ladrones” había idealistas desorientados; entre estos “asesinos” había naturalezas heróicas que en otras circunstancias, o inspirados por otras ideas, podrían haberse afirmado como tales. Lo cierto para quienes les conocían es que estos individuos estaban preocupados con ideas y que, si reaccionaron con ferocidad para satisfacer sus pasiones y sus necesidades, fue en gran medida bajo la influencia de una noción especial de la vida y la lucha.
¿Pero son anarquistas estas ideas?
¿Pueden estas ideas, aún si le concedemos a las palabras su sentido más amplio, ser confundidas con el anarquismo, o están, por el contrario, en flagrante contradicción con él?Ese es el asunto.

* * *

Un anarquista es, por definición, alguien que no quiere ser oprimido ni opresor, que quiere el máximo de bienestar, la mayor cantidad de libertad, el más completo florecer de todos los humanos.

Sus ideas, sus deseos, todos rescatan sus orígenes del sentimiento de simpatía, del respeto por todos los seres, un sentimiento que debe ser lo suficientemente fuerte como para llevarle a desear la felicidad de los demás tanto como la propia, y para renunciar a las ventajas personales cuya obtención requiere el sacrificio de otros. Si este no fuera el caso, ¿por qué sería enemigo de la opresión y por qué buscaría no ser un opresor?
El anarquista sabe que el individuo no puede vivir fuera de la sociedad. Que por el contrario, como ser humano existe solamente porque carga, resumidos en él, con los resultados de las obras de incontables generaciones pasadas, y porque se beneficia toda su vida de la colaboración de sus contemporáneos.
Sabe también que la actividad de cada cual influye directa o indirectamente en la vida de todos, y por ende reconoce la gran ley de la solidaridad que reina en la sociedad así como también en la naturaleza. Y ya que desea la libertad para todos debe desear que la actividad de aquella solidaridad necesaria, en vez de ser impuesta y aceptada inconsciente e involuntariamente, en vez de ser dejada al azar y explotada para el beneficio de algunos y para el detrimento de otros, se vuelva consciente y voluntaria y que se manifieste en igual beneficio para todos.
O ser el oprimido o el opresor, o cooperar para el bien mayor de todos: no hay otras alternativas. Y los anarquistas están naturalmente — y no podría ser de otro modo — por la cooperación libre y consensuada.
Entonces no “filosofemos” ni hablemos de egoísmo, altruísmo y otros acertijos. Concordaremos con gusto: somos egoístas. Todos nosotros buscamos nuestra propia satisfacción, pero es  anarquista quien encontrará su mayor satisfacción en luchar por el bien de todos, por la venida de una sociedad dentro de la cual se sentirá hermano entre sus hermanos, entre seres humanos saludables, inteligentes, ilustrados y felices. Quien puede vivir satisfecho entre esclavos y puede sacar provecho del trabajo de esclavos no es, y no puede ser, anarquista.
Hay individuos fuertes, inteligentes, apasionados, presos de grandes necesidades materiales o intelectuales que, puestos en las filas de los oprimidos, quieren a cualquier costo liberarse y, para hacerlo, no dudan en volverse opresores. Estos individuos, hallándose bloqueados por la sociedad actual, llegan a odiar y despreciar a todas las sociedades y, cayendo en cuenta de que sería absurdo querer vivir fuera de la colectividad, quieren hacer que todas las personas se sometan a su voluntad, a la satisfacción de sus propias pasiones. A veces, cuando están de algún modo enamorados de la literatura, se llaman a sí mismos “superhombres.” Inescrupulosos, quieren “vivir sus vidas.”
Burlándose de la revolución y de toda esperanza del futuro, quieren disfrutar el momento a cualquier precio y con desdén por todos. Sacrificarían a toda la humanidad por una hora — y algunos lo han dicho literalmente — de “vida intensa.”
Son rebeldes, pero no anarquistas. Tienen la mentalidad, los sentimientos de burgués fracasado, y si se las arreglan para tener éxito se convierten en reales burgueses, y ni un poco menos terribles entre ellos.
En el curso de la lucha ocurre a veces que los encontramos a nuestro lado, pero no podemos, no debemos, ni tampoco queremos confundirnos con ellos. Y ellos saben esto muy bien.

* * *

Pero muchos entre ellos aman llamarse anarquistas. Es cierto, y deplorable.

Por supuesto no podemos impedirle a las personas adoptar el nombre que gusten, y de nuestra parte no podemos abandonar el nombre que resume nuestras ideas y que nos pertenece, lógicamente e históricamente. Lo que podemos hacer es asegurarnos de que no haya confusión al respecto, o al menos la menor cantidad de confusión posible.Sin embargo, debemos intentar descubrir cómo es que individuos con aspiraciones tan contrarias a las nuestras han podido apropiarse de un nombre que es la negación de sus ideas, de sus sentimientos.

Aludí antes a las sospechosas maniobras de la policía, y sería fácil para mí probar que ciertas aberraciones por las que han intentado culpar a los anarquistas tuvieron como lugar de origen los antros de perdición de la policía: Andrieux, Goron y su estirpe.
En el momento en que el anarquismo comenzó a manifestarse y a obtener importancia en Francia la policía tuvo la brillante idea, digna del más ladino de los jesuítas, de luchar contra el movimiento desde dentro. Con este fin en mente enviaron agentes provocadores entre los anarquistas que simulaban aires ultra-revolucionarios e ideas anarquistas hábilmente parodiadas, las volvían grotescas y diametralmente opuestas a lo que son en realidad. Fundaron periódicos pagados por la policía, provocaron actos dementes y criminales de manera de ponerlas de muestra y que calificasen como anarquistas, comprometieron a inocentes y sinceros jóvenes a quienes poco después delataron y, con la complicidad de la prensa burguesa, lograron persuadir a una parte del público que el anarquismo era lo que ellos presentaban. Y los compañeros franceses tienen buena razón para creer que las mismas maniobras policíacas están todavía llevándose a cabo y que no son ajenos a los eventos que estamos tratando en este artículo. A veces los eventos exceden a las intenciones de los provocadores, pero en cualquier caso, la policía se beneficia de ellos de igual modo.
Debemos añadir a estas influencias de la policía otras que son menos desagradables pero no menos dañinas. En un momento en que sorprendentes atentados atrajeron la atención del público a las ideas anarquistas, escritores de talento, profesionales del bolígrafo siempre en búsqueda de un tema novedoso y la sensacional paradoja, se dispusieron a hacer anarquismo. Y ya que eran burgueses de mentalidad y educación, con ambiciones burguesas, hicieron al anarquismo algo adecuado como para dar a las imaginativas jóvenes y las indiferentes señoras un escalofrío sensual, pero que nada tenía

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Gabriele D’Annunzio ( 1863 – 1938) Novelista, poeta, dramaturgo, militar y político italiano

que ver con el movimiento emancipador de las masas que el anarquismo puede provocar… Eran hombres de talento, que escribían bien, a menudo proponiendo cosas que nadie entendía y… eran admirados. En cierto momento ¿no se dijo en Italia que Gabriele D’Annunzio se había vuelto socialista?

Luego de un tiempo estos “intelectuales” volvieron al seno burgués para probar ahí el precio de la notoriedad adquirida, mostrando ser lo que nunca dejaron de ser: aventureros literarios en busca de publicidad. Pero el daño ya se había hecho.

* * *

En resumen, nada de esto hubiese causado gran daño si solo existiesen personas con ideas claras, sabiendo claramente qué quieren y actuando en consecuencia. Pero junto a ellos cuántos hay con ideas confundidas, sus almas inciertas, yendo sin cesar de un extremo al otro.

Así es como es con aquellos quienes se llaman y se creen anarquistas pero que se glorifican en los viles actos que cometen (y que son generalmente excusables por necesidad o por su entorno) diciendo que los burgueses actúan de igual modo, e incluso peor. Esto es cierto, pero ¿por qué entonces pensar que eres distinto o mejor que ellos?
Condenan a los burgueses porque roban al trabajador buena parte de su trabajo, pero nada tienen que decir si uno de los suyos roba al trabajador lo poco que el burgués le dejó.
Se indignan cuando el patrón, para incrementar sus ganancias, hace trabajar a una persona en condiciones insalubres, pero están llenos de indulgencia por quien apuñala a la persona para robar unos cuantos sous.
No tienen más que desdén por el usurero que extorsiona unos cuantos francos de interés al pobre diablo por los diez francos que le prestó, pero encuentran estimable que uno de ellos tome diez francos de él de diez (que no le prestó) pasándole una moneda falsa.
Ya que son pobres de espíritu creen ser seres naturalmente superiores y sienten un profundo desprecio por las “masas atontadas,” arrogándose el derecho a hacer daño a trabajadores, a los pobres, y a los desafortunados porque “ellos no se rebelan y son por lo tanto defensores de la sociedad actual.” conclusionmalatesta7475_n
Conozco a un capitalista que, al sentarse en un café, se place en llamarse socialista, o incluso anarquista, pero en su fábrica no es menos explotador: un patrón avaro, duro, orgulloso. Y no lo niega en absoluto, pero tiene el hábito de justificar su conducta de un modo bastante original para un patrón:
“Mis trabajadores,” argumenta, “merecen el tratamiento que les hago sufrir, ya que se someten a él. Tienen personalidad de esclavos, y son defensores del régimen burgués, etc. etc.”
Este es exactamente el lenguaje de aquellos que se llaman anarquistas pero que no sienten ni simpatía ni solidaridad para con los oprimidos. La conclusión sería que sus verdaderos amigos son los patrones y sus enemigos la masa de los desheredados.
Bien entonces, ¿qué hacen hablando de emancipación y anarquismo? Que se vayan con la burguesía y nos dejen a nosotros en paz.
* * *
He dicho suficiente y debo concluir.
Concluiré dando algunos consejos a aquellos que quieren “vivir sus vidas” y que no les importa la vida de los demás.
El robo y el asesinato son medios peligrosos y, en general, no muy rentables. Por ese camino solo logras pasar la vida en prisión o dejar tu cabeza en la guillotina — especialmente si tienes la impudicia de atraer la atención de la policía llamándote anarquista y frecuentando anarquistas.Es difícilmente un asunto rentable.

Cuando eres inteligente, enérgico e inescrupuloso es fácil hacerte paso entre la burguesía.
Que entonces se esmeren mediante el robo y el asesinato legal para volverse burgueses. Les iría mucho mejor, y si es cierto que tienen simpatías intelectuales con el anarquismo se evitarán el disgusto de dañar la causa que les es querida — intelectualmente.