Reflexiones en torno al narcotráfico y el dominio

Cita

Texto extraído de la Revista Anarquista Internacional
Kalinov Most #1, Octubre 2017

Algunas palabras para comenzar…

narcoestados

 

La praxis anárquica y antiautoritaria, que se caracteriza por apostar por la confrontación permanente con el poder, su cultura y sus relaciones, también tiene que ejercitar continuamente la comprensión de la realidad de dominio y las formas en que se extiede, evidenciando y agudizando la confrontación con quienes deseen mantener y perpetuar el orden existente.

Buscaremos abordar desde este arista el desarrollo del narcotráfico y las “drogas”, apuntando a colaborar en la destrucción de la jerarquía y autoridad. Si bien estos temas pueden ser tocados desde una multiplicidad de aristas y definiciones, trataremos de partir de una base para continuar desarrollando la explicación sin enfrascarnos en problemáticas definiciones amplias que terminen restándole cualquier sentido al significado, relativizando los conceptos. Nos centraremos en comprender la “droga” como sustancias externas que actúan alterando las sensaciones, y al narcotráfico como las formas en que se administra el negocio de estas sustancias.

“Si quisiéramos tener un buen ejemplo de cómo funciona el capitalismo, la ganancia a toda costa, la salvaje explotación o la sangre derramada en pos de los dividendos económicos, no necesitamos mirar a la banca, ni el trabajo en la mina: una somera pero detenida mirada al negocio de las drogas explicaría muy bien cada elemento.”

Resultado de imagen para anarquistas drogasAun comprendiendo los múltiples usos que se le pueda dar al consumo de estas sustancias, lejos de buscar involucrarnos en las decisiones individuales sobre su consumo, alguna comparación sobre el uso de los pueblos indígenas o actuales experiencias psicotrópicas, nos interesa adenrarnos a un fenómeno bien concreto y lejano a estas realidades.

Por su parte, si bien el uso de fármacos, drogas legales, amerita una reflexión aparte, que desde hace años vienen dando distintos compañeros con la crítica a la farmacología, la psiquiatría y el control social desde los medicamentos, en este artículo no haremos referencia a esta situación que, igualmente, se destaca por el amplio mercado, las ganancias producidas, el control social y el carácter normalizador que generan esas sustancias tanto en las calles como en las cárceles.

Rechazando la hipócrita crítica desde la moral conservadora sobre las sustancias o la importancia del bienestar de la salud de los individuos ,como balbucean las doctrinas policiales desde los Estados, no nos interesa adentrarnos en los efectos nocivos sobre la salud sino, más bien, en la herramienta que representa para el dominio, su rol en el capitalismo y la relación directa de estas sustancias en la posibilidad de neutralizar entornos de lucha, cómo han intentado ser enfrentadas y, por sobre todo, la dinámica en el contexto anárquico bajo el territorio chileno.

La droga como mercancía, el narcotráfico como una forma de dominio.

Es imposible obviar la comprensión de la droga dentro del funcionamiento como Resultado de imagen para anarquistas drogasmercancía en el capitalismo, es así cómo, por su particular condición de ilegalidad, se desenvuelve en un específico mercado internacional, caracterizado con los más violentos ritmos del capitalismo salvaje globalizado, adquiriendo brutales niveles de explotación a lo largo de su cadena de producción. Si quisiéramos tener un buen ejemplo de cómo funciona el capitalismo, la ganancia a toda costa, la salvaje explotación o la sangre derramada en pos de los dividendos económicos, no necesitamos mirar a la banca, ni el trabajo en la mina: una somera pero detenida mirada al negocio de las drogas explicaría muy bien cada elemento.

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