¿Y qué diablos vamos a entender como anarquía?

Cita

Por  Manuel desde los Cerros, en El Surco N° 44, Abril 2013

“Abriendo nuestra conciencia y al viento y a la luz mientras respiremos, quedarán en el mundo, como prolongación de nuestro ser, formas duraderas o efímeras, nobles o humildes, avasalladoras o débiles, pero formas nuevas, formas vivas que se unirán a otras para engendrar una molécula de armonía, formas esencialmente nuestras, y única justificación, único objeto de nuestra existencia breve”.
Rafael Barret, 1905

Web

Texto: «¿Anarquía?» de Bob Black, Editorial Crimental

Hay muchos compañeros y compañeras que se figuran la anarquía como un lugar absoluto de felicidad y libertad sentado allí en los lindes de un futuro inubicable. Y creo que la mayoría de quienes no conocen ni comparten nuestras ideas la conciben en esos mismos términos.

Yo no digo que estén mal, pero pienso en varios problemas que esta situación podría presentarles y presentarnos si participáramos de esa imagen. Puede que en realidad sea yo el desenfocado y que las nociones que vienen –que tampoco son muy originales ni muy definitivas- sean hasta más perjudiciales para ese diverso y conflictivo “nosotrxs”. Quien sabe. Pero mientras sirvan, aunque sea un poquito, para remover el agua detenida de nuestras seguridades, me doy por satisfecho. Sigue leyendo

Anarquía y comunismo. Texto de Carlo Cafiero en la Primera Internacional

Carlo Cafiero (1846-1892), de familia adinerada, ingresó en la Asociación Internacional de los Trabajadores (AIT) tras conocer a Karl Marx en Londres. Cuando en 1872 conoció a Mijáil Bakunin, se adhirió al anarquismo, del que fue considerado por muchos como su primer ideólogo italiano. Compendió El Capital, de Marx. Compañero inseparable de Malatesta, compartieron las tesis del anarquismo comunista frente al colectivismo; juntos participaron en la preparación tanto de congresos como de insurrecciones. Reproducimos el texto presentado por Cafiero con ocasión del congreso de la Federación del Jura de la AIT celebrado en 1880 en La Chaux-de-Fons Se publicó por primera vez en el periódico ginebrino Le Révolté.

carlo_cafieroEn el Congreso Socialista celebrado en París por la región del Centro, un orador, que se distinguía por sus ataques contra los anarquistas, dijo: “El comunismo y la anarquía no pueden, en modo alguno, hallarse unidos”. Otro orador, que hablaba contra los anarquistas, aunque con menos violencia, dijo, hablando de la libertad económica: ¿“Cómo queréis que se pueda violar la libertad cuando existe la igualdad?”

Pues bien, yo creo que ambos oradores se equivocaban lastimosamente.

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