Élisée Reclus: “El matriarcado es una máquina de civilización muy sabia”

Cita

Extraído de Reclus, Élisée – Correspondencia (1850-1905)
pagina 288-290

Nota: Tenemos que considerar que hay palabras de la traducción que nos pueden hacer ruido como “primitivos”, “bárbaros” que utiliza Reclús para mencionar otras formas de organización. Pero esto no quiere decir que las nombre de forma despectivas. Podemos ver en el texto de Federico Ferretti publicado en la Revista Erosión [2015], “Élisée Reclus frente al exterminio de los amerindios” que Reclús cuando habla de “hermanos inferiores” o pueblos primitivos, no lo hace de forma que los “civilizados” estén en un camino correcto de “progreso” -como él lo llama- sino que estos son diversos.

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A Pedro Kropotkin
Amigo mío:

Bruselas, 8 de Enero de 1901

He dado mi visto bueno al segundo paquete de pruebas, hasta la página 36 (de la Orografía de la Siberia, ya citado en carta anterior de Reclus). Marchando tan lentamente como lo hacemos, no podemos esperar terminarlo antes de este año. Si somos lentos, logremos por lo menos nuestra satisfacción común.

Tu croquis de las tres depresiones es sumamente interesante: no omitiremos agregarIo al final del volumen y tus observaciones serán insertadas en el texto. Por una carta de Pablo veo que me propones entenderme con Penck para dibujar y grabar entre los dos tu mapa de Asia y disminuir así los gastos. En teoría no dejas de tener razón, pero en la práctica dudo que ello sea posible, pues ya tuve ocasión de dirigirIes varias comunicaciones a Penck, sin ninguna respuesta. No estoy pues en nada apremiado para complicar la situación, con miras a realizar economías que serán imposibles.

En cuanto al matrimonio, a las relaciones del hombre y de la mujer, a las formas y al régimen de la familia, me preocupa menos vivamente el fenómeno de las semejanzas que el de las desemejanzas. En el hombre hay diversidad de orígenes y diversidad de medios: hay también diversidad de matrimonios. Más allá de los primitivos, entre los animales, nuestros verdaderos antepasados, observo las formas más diversas de unión; entre los primitivos, de quienes nos hablan la historia y la prehistoria, así como entre nuestros hermanos actuales de los países bárbaros, también compruebo divergencias que van hasta la oposición absoluta, y por lo demás, a mi juicio, debe ser también así: ya que hay dos hechos originarios, diametralmente opuestos:

1. La fuerza brutal del hombre en celo: origen del patriarcado.
2. El apego natural del niño a la madre que lo amamanta: origen del matriarcado.

El conflicto de esas dos fuerzas componentes nos dará las resultantes más desiguales, según los lugares y las evoluciones. Tal como nos dice Maha Bharata, tendremos siete formas de matrimonio, absolutamente diferentes, teniendo por igual su razón de ser, y siendo igualmente agradables a los dioses.

El matriarcado puro de Bachofen y de Giraud-Teulon es una máquina de civilización muy sabia, que ha debido ciertamente existir, pero que yo creo debió haber sido muy rara, de la que no se distinguen aquí y allá más que indicios y huellas. Entre las tribus inferiores, la promiscuidad sin regla o la promiscuidad regulada, según los días y los individuos, es un hecho mucho más frecuente.

Aún allí mismo donde el matriarcado prevalece en principio, puede muy bien acontecer que el patriarcado sea quien en realidad triunfe. Cito como ejemplo nuestro Bearn, donde teóricamente la “hija de la casa” es jefecilIa y soberana, pero donde es el marido quien ejerce el mando y come sólo los platos que le trae su mujer.

En las sociedades en que predominaba la cosecha, en las cuales la mujer se dedicaba a una agricultura rudimentaria, cuidando a los niños cerca de ella, mientras los hombres ya formados se entregaban a la carnicería, me parecen que han sido las sociedades donde el matriarcado tuvo más posibilidades de desarrollarse. Entre las sociedades de pastores, por el contrario, triunfó el patriarcado: el hombre, con su brazo armado de un palo, estaba siempre allí, y los hijos lo seguían, vagabundeando con él alrededor del ganado.

Muy afectuosamente,
Eliseo

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“Sobre el Anarquismo y la Violencia” por A. Berkman

Cita

Escrito por Alexander Berkman

Publicado en Revista Nervio N°46, Buenos Aires, Julio de 1936.

 

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El lector ha de haber oído alguna vez que los anarquistas tiran bombas incendiarias y creen en la violencia, y, tal vez, que Anarquía significa desorden y caos.

No es extraño todo esto. La prensa, el púlpito y toda la clase de autoridad difunden con insistencia tenaz estas mentiras, aún a sabiendas. Algún motivo poderoso tendrán para mentir. Pero es el momento de hacer oír la verdad. Deseo hablar aquí con absoluta sinceridad y honestidad y espero que mis palabras pueden llegar a expresar acertadamente mis ideas y mis deseos, porque ocurre además que yo soy precisamente uno de los anarquistas acusados de violencia y espíritu destructor (Nota: Berkman en 1892 intento de asesinar al empresario, Henry Clay Frick, luego que este reprimiera una huelga de los trabajadores de su fabrica, del cual resultados 10 obreros muertos, y 60 heridos). Lo sé, y no tengo nada que ocultar. Pero deseo explicarme: todo eso que se dice y todo aquello de lo que se me acusa no significa reconocer que el anarquismo quiere decir violencia y desorden.

Todo lo contrario: El gobierno –cualquier forma de gobierno- y el capitalismo sí que son la violencia y el desorden en acción. El anarquismo, repito, es precisamente lo opuesto. Anarquismo es orden sin gobierno y paz sin violencia.

¿Es posible esto?, se dirá. A eso es lo que queríamos referirnos ahora. Pero antes de ir a eso, alguien querrá acaso saber si realmente alguna vez los anarquistas han arrojado bombas o han empleado la violencia. Sigue leyendo

Entrevista Emma Goldman sobre la Guerra Civil Española

Cita

Entrevista realizada por Domenico Ludovic en Barcelona, el 6 de octubre de 1937.

Publicada por vez primera: Il Risveglio Anarchico, Ginebra, año XXXV, N° 984, 23-X-1937. Luego citada por Azaretto en “Las pendientes resbaladizas”, Montevideo, 1937, con un párrafo traducido e incorporado en cursiva.

Se extrajo de marxists.org

Emma Goldman Guerra Civil españa 1936

Es ya la segunda vez que Emma Goldman, la muy célebre propagandista anarquista, viene a España. Acudió enseguida el año pasado, después de las jornadas de julio, ofreciendo su solidaridad, inteligencia y experiencia, a favor de la causa por la que lucha desde hace cincuenta años con fe, pasión y sacrificios. Es pues la segunda vez que me encuentro con ella para intercambiar unas impresiones en una breve conversación. Y le hice esta pregunta:

Podría verte de nuevo, Emma, no para una larga entrevista, sino para precisar bien tu pensamiento para los lectores del Risveglio anarchico de Ginebra.

Sin vacilar un segundo me contestó:

Vale. Prepara tus preguntas, y nos podemos encontrar mañana.

De hecho, a la hora convenida, nos encontramos en un cuartito de la Regional que le sirve de despacho durante su estancia y allí empieza la conversación.

Ante todo dime ¿cómo encuentras a España, y en especial Cataluña, desde los meses en que no estuviste?

Evidentemente ¿quién no ve que todo ha cambiado? ¿quién no ve que los compañeros de la CNT-FAI, dominando ya de la situación y estando en los puestos de mayor responsabilidad, ahora lo han perdido todo, si bien tienen quizás más que antes la masa fiel a los dos organismos? ¿Quién no sabe y no ve que los comunistas, de momento en la dirección de la cosa pública, no tienen ningún éxito? El pueblo los detesta y terminado el chantaje debido a los suministros rusos de armas, bien pagadas además pero absolutamente necesarias, en tierra de España el estalinismo no arraigará nunca. Conviene por lo tanto aguardar y todo deja esperar que, liquidada la guerra, la vuelta a la acción directa nos llevará a las posiciones perdidas, siempre que no se repitan funestos errores. Sigue leyendo

Hitler: la mentira como sistema político

Cita

Escrito por el historiador Rudolf Rocker
Extraído de Revista Erosión N° V, Primavera del 2015

Nota:Ante el crecimiento de movimientos nacionalistas en Europa, recordamos un texto publicado en los años 40 por el historiador Rudolf Rocker, donde en un ensayo sensillo señala como un movimiento liderado, por el orador mas importante de la Alemania de los años 30, cautivaba a las masas de alemanes: La Mentira. Sin mencionar la emotividad que nublo toda razón. Hace 80 años atrás. Hoy nos vemos inmersos con nuevos grupos nacionalistas, islamofobos, donde fomentan el odio tanto en Europa, EEUU y America Latina. Con una clara complisidad de los grupos liberales. Que al ver estos movimientos prefieren callar o criminalizar a quienes quieren detenerlos. Como en el caso de EEUU donde liberales tratan a los “anti-fascistas” como “fascistas”. Estúpidos liberales. ”  (septiembre/ 2017)

Hitler, o la mentira como sistema político

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Helmuth von Gerlach, sincero demócrata alemán, llamó al periodo de la pasada guerra mundial la “gran época de la mentira”. Tenía razón. Pero finalmente toda guerra es un periodo de mistificaciones. Aunque no sea más que por el hecho que el adversario sólo en raros casos valoriza justamente al enemigo. Para hacer la guerra se requiere el odio, y el odio no fue nunca amigo de la verdad. El odio es ciego. Con frecuencia cree expresar una verdad, pero sólo se trata de una mentira. Se puede mentir sin ser un mentiroso. En el hombre que odia se oscurecen los conceptos, no puede distinguir lo justo de lo injusto y por ello suele convertirse en mentiroso ante sí mismo y ante los demás. Sigue leyendo

El sueño americano de Sacco y Vanzetti

Cita

Por el historiador y ensayista, Rodrigo Quesada Monge
El texto es extraído de Equipo Eritica .org

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I

En la madrugada del 23 de agosto de 1927 (este año se recuerda el noventa aniversario), dos trabajadores italianos migrantes eran electrocutados debido a las sospechas, nunca confirmadas, de su responsabilidad como asesinos de un pagador y de un guardia, a quienes, supuestamente, habrían asaltado la tarde del sábado 15 de abril de 1920, para robarles quince mil dólares. El juicio lleno de irregularidades, defectos y pifias judiciales, suponía la pena de muerte como conclusión definitiva. Nicola Sacco (1891-1927) y Bartolomeo Vanzetti (1888-1927) habrían llegado a los Estados Unidos, a principios del siglo veinte, buscando el “sueño americano” que terminó friéndolos en la silla eléctrica.

 

II

Sin entrar en los pormenores del juicio, que resultó ser una perfecta burla de las tradiciones más entrañables de justicia, libertad y tolerancia sobre las que se habría construido, originalmente, la sociedad norteamericana, Sacco y Vanzetti deben ser recordados hoy día, porque ellos dos fueron víctimas de algo que una buena parte de la clase dominante en los Estados Unidos, sigue promoviendo como un valor incuestionable de su supuesta civilización democrática: la intolerancia. Los dos humildes trabajadores migrantes italianos, el primero un zapatero y el segundo un vendedor ambulante de pescado, fueron llevados a la silla eléctrica por tres motivaciones esenciales, que han sido recuperadas con toda su fuerza por la actual administración presidencial de los Estados Unidos, con Donald Trump a la cabeza: 1) por razones étnicas; 2) clasistas; y 3) políticas.  Sigue leyendo

[Documento] La rebeldía no es anarquismo, Enrique Arenas, 1919

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Se puede ser rebelde y no anarquista; pero no se puede ser anarquista sin ser rebelde; de aquí que, afirmemos que la rebeldía no es anarquismo.

Por Enrique Arenas, Publicado en El Surco N° 25, Iquique, Diciembre de 1919. [Descargar]

Enrique C. Arenas Robles (1894-1928) fue un impulsor del anarquismo en Chile. Se destaca la enorme labor que realizó en el periódico “El Surco” y en el semanario “El Sembrador”, publicado en Iquique y luego en Valparaíso.

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La Rebeldía no es anarquismo

Debido a un desconocimiento absoluto de las teorías anarquistas, a menudo se confunde la rebeldía con el anarquismo, y las manifestaciones violentas se toman como actos engendrados por la idea misma, lo que no es exacto si sometemos estas cuestiones a un examen prolijo.

Un individuo atenta contra la vida de un rey, presidente o cualquier hombre de Estado, se le llama anarquista. Otro se rebela contra esta o aquella imposición, y también se dice que es anarquista.

Si admitiéramos esta teoría daría por resultado que la humanidad entera es anarquista, porque la rebeldía es ingénita en el ser humano, y no obstante esto, no todos son anarquistas; lo que evidencia pues, que no todos los actos de rebeldía son manifestaciones del anarquismo, ni puede decirse que la rebeldía lo constituye.

Se puede ser rebelde y no anarquista; pero no se puede ser anarquista sin ser rebelde; de aquí que, afirmemos que la rebeldía no es anarquismo.

¿Quién no ha visto a pequeñas criaturitas desobedecer a la voz imperiosa del padre o a la amenaza de lo rebencazos de la madre? Pues bien, esos actos de desobediencia son otra cosa que la rebeldía instintiva de los seres, pero en ningún caso podría decirse, porque sería ridículo, que esas criaturas son anarquistas, porque son muy rebeldes.

De igual modo no se puede llamar anarquista al obrero que contravenga una imposición patronal o proteste contra la injusticia, impulsado por ese sentimiento rebelde que genera la mayor parte de las acciones humanas y no porque sea el fruto de un razonamiento desapasionado, de un análisis sereno e imparcial. Los que así obran son rebeldes, pero no anarquistas.

Basta que al individuo se le haga la más insignificante imposición para que le choque, le hiera su dignidad y rebele contra lo ordenado, obrando, no como se le ha dicho, sino como le parece mejor, aun cuando esté convencido que sus resultados han de ser contrarios a los esperados, manifestándose con esto la rebeldía inconsciente, el impulso ciego e irracional.

Y el anarquista no obra jamás bajo ese impulso ciego, sino que obra ajustando sus actos al producto de una reflexión madura, de un completo dominio sobre su persona y las cosas. Nunca protesta sin razón, sin tener plena conciencia de lo que hace, ni se rebela por instinto, sino por convicción, cuando está seguro que puede hacer algo más justo, más artístico, más humano, más bello, algo superior a lo que se le ha ordenado o se le pretende someter.

El rebelde no anarquista obra inconscientemente, mientras que toda la obra del anarquista es el fruto de un profundo y detenido estudio.

Esta rebeldía inconsciente que es innata en todos los seres, tórnase consciente, sufre metaforseamientos infinitos cuando los individuos se posesionan de las ideas anarquistas; superándose cada vez más, a medida de los nuevos conocimientos adquiridos, hasta extinguir por completo la acción inconsciente e impulsiva, para dar paso a la acción pensada y razonada.

* * *

En cuanto a los actos violentos de algunos anarquistas, no han sido nunca impulsados por la concepción anarquista, sino por causales independientes del ideal; siendo, por consiguiente, un error creer que una de las modalidades del anarquismo es la violencia.

La mayor parte de las gentes tiene muy mal concepto de los anarquistas; se figuran que son tipos capaces de todo: de instintos salvajes y mirada terrible, lo que resulta siempre contrario. El anarquista, por lo general, es incapaz de causar el menor daño, a menos de ser atacado, y sus instintos, debido a su estudio, son más elevados que los de la generalidad, son más humanos.

La violencia no es la finalidad del anarquismo, sino actos engendrados por la represión y persecución de que son objeto los anarquistas; pero de ningún modo puede decirse que la violencia es una consecuencia engendrada por la idea misma.

El Desertor, breve cuento anarquista

Cita

      Por Astrojildo Pereira en el libro “Contos anarquistas: antologia da prosa libertária no Brasil (1901-1935)“.
Publicado Originalmente en:  A Plebe, (SP), ano I, n.° 4 (30 jun. 1917)

Traducido al español por:  A-lex.
Publicado en El Surco, Nº 7, Septiembre 2009

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“El desertor es un hombre que no quiere ser soldado, que no quiere deshumanizarse, que quiere continuar siendo hombre”

 

EL DESERTOR                                                                       

 El heroísmo de las batallas es un heroísmo secundario, de matar para no morir, de matar y morir porque le ordenan matar y morir.El Desertor

  El desertor es un hombre infinitamente más heroico que el soldado, ex hombre uniformado, que la máquina de la guerra transforma, aniquila, absorbe. Véase la diferenciación esencial y absoluta que separa al operario del soldado. El operario, delante de la máquina de la industria, del maestro, del músculo consciente, del cerebro: la domina, la guía, la subyuga, con el fin creador de la producción, que es la vida.

  El soldado, delante del cañón es por éste embrutecido, asimilado, automatizado, deshumanizado, con el fin guerrero de la destrucción, que es la muerte.

El desertor es un hombre que no quiere ser soldado, que no quiere deshumanizarse, que quiere continuar siendo hombre. Y es más heroico de lo que es el soldado, porque no quiere dejar de ser lo que es, defendiendo su personalidad, su cualidad de hombre contra la sociedad entera, que lo condena, desde su preconcepto,  y feroz punto de vista legal.

La ley puede fusilarlo: fusilará a un hombre que es afrenta, sólo él, sin actitudes para la gloria de los bronces, con un coraje simple y altísimo, con el supremo y abnegado heroísmo de quien se sabe fatalmente vencido sin esperanza de nada- maldito, execrado, difamado, pero a pesar de todo, contra todo, afirmando íntegramente sólo su yo.

 

Anarquismo y el evangelio: Jesús, el Estado, el Capital y Dios.

Cita

Por Fray Desquicio (Corresponsal Vaticano) Colaboración

Extraído del El Surco N° 36-37, Junio-Julio 2012

[Descarga El Surco N° 36]
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“Cualquiera que niegue la autoridad y luche contra ella es un anarquista” (S. Faure)

¿Creéis que estoy aquí para dar paz a la tierra? No, os lo aseguro, sino división” (Lucas 12, 49-53),

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   El platonismo judeocristiano valora las acciones humanas por poseer un carácter bondadoso que las acompañe, mejor aún cuando es un bien supremo que calma la conciencia hasta de un tirano. En este sentido la figura de Jesús ha sido útil para las justificar las empresas de los hombres, correspondiendo a la necesidad de ser buenos, de estar convencidos de una especie de elección sobrenatural que permita el saciar cualquier ambición terrenal. No es casual que quienes se enriquecen groseramente a costa de las masas empobrecidas, de los oprimidos, sean familias moralmente ortodoxas, fundadas en ‘valores sublimes’. Son las mismas que hacen de Cristo el modelo de piedad, garante de recta intención en la alta sociedad, en que se articula el catolicismo institucional (educativo, cultural, religioso, política, económico, ejecutivo, recreativo).

Esto provoca que creyentes y no-creyentes sintamos real fastidio hacia ese ‘Cristo lava conciencias’, sostén de la moral Oligarca, y nos convoca a hacerle frente desde su misma (teo) lógica: Jesús es además un acontecimiento histórico que podemos investigar y re-descubrir. Porque la historia es más que ‘conservar’ vestigios arqueológicos de un pasado que nos llena de ego científico, la historia se hace con lo acontecido y se proyecta desde el presente, luego, la figura de Jesús continúa en discusión y disputa. La teología tradicional, institución funcional a los linajes aristócratas, debe ser importunada en su apropiación-ocultamiento de la figura de Jesús, pues representa la invención de un Cristo condescendientemente pasivo frente al egoísmo, la codicia y el lucro de las clases dominantes.

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[Puede interesarte: Sobre anarquismo cristiano: Entrevista al autor de “Anarquismo: Comentario político sobre el Evangelio”]

De modo que el objetivo de este artículo es reseñar una crítica sobre la historia de este controvertido judío y su manoseado mensaje, intuyendo que la lectura anarquista de Jesús de Nazaret es más objetiva, más próxima a su identidad y menos sometida al control magisterial de la Iglesia Católica. Ahora bien, ¿Tiene notas y textos anarquistas el evangelio? Sigue leyendo

[Historia del anarquismo peruano] ¿Quién era Delfín Lévano?

Cita

César Lévano
Director

Extraído del Diario UNO, 9 de agosto del 2015
Saludamos a los compañeros de Perú Libertario que compartieron la noticia

El siguiente texto fue publicado originalmente en la revista Caretas Nº 395, marzo de 1969. Con su sentido histórico y social, Doris Gibson me dijo un día: “¿Por qué no escribe usted un artículo sobre su padre que se titule: ¿Quién era Delfín Lévano?” Debo, pues, gratitud a esa gran mujer. El texto recuerda una etapa del sindicalismo peruano, hoy reprimido, excluido y diezmado por el neoliberalismo de los Fujimori, García y Ollanta Humala, y que, sin embargo, lucha.

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Luis Alberto Sánchez pinta a Delfín Lévano como un dirigente textil (en su libro Haya de la Torre y el Apra). Felipe Cossío del Pomar (en Víctor Raúl) lo describe como un discípulo de Haya en la Universidad Popular González Prada, y distingue a este Lévano de “Lévano, el obrero”. La revista Así acaba de referirse a “los hermanos Lévano” como dirigentes del grupo anarcosindicalista “La Protesta” que conquistara la jornada de 8 horas en el Perú.  Sigue leyendo

Silueta de agitadoras: Carmen Serrano González, Herrera y revolucionaria

Por Uno que vino del Sur.
Publicado en El Surco Nº 42, Enero – Febrero 2013

carmen serranoSon pocas las historias de subversivas que han sido reconstruidas y dadas a conocer. Situación que se explica en parte por la exclusión y minoritaria participación de mujeres en el mundo de la política tradicional en general y en el campo revolucionario en particular; por la ausencia de documentos sobre las mismas; y por la marginación, consciente o inconsciente, de la que han sido objeto, entonces y ahora, por parte de los compañeros e investigadores. Al rescatar la figura de Carmen Serrano González, activa revolucionaria, intentamos aportar un poquito a revertir lo anterior.

Carmen comenzó su participación en las luchas sociales en la segunda década del siglo XX. En esos años se le vio salvando una huelga en el sector de Caleta Abarca, en el puerto de Valparaíso. Sus compañeros llevaban varias jornadas en conflicto y se hallaban desmoralizados y sin fondos. Ella, junto a otras mujeres decidieron entonces salir a las calles a levantar el ánimo y a recaudar fondos para la caja de resistencia. Con la victoria que se derivó del gesto, la Serrano comenzó su pública vida de agitación. Luego de eso debió trasladarse a Santiago en donde participó de las veladas de la Casa del Pueblo, un punto de encuentro cultural y libertario que existió entre 1915 y 1918. El autor teatral Antonio Acevedo Hernández señaló que la conoció allí declamando versos revolucionarios. “Esa gente –decía el dramaturgo autodidacta- no tenía ambiciones definidas; sus ideas eran raras y estaban informadas dentro del deseo utópico, y por utópico bello, de la patria universal sin amos ni criados, donde el amor es una razón de la vida y donde todos lo alcanzan”. Carmen Serrano era herrera. Sabía muy bien ella que no era esa una labor “propia de su sexo”. Y lo apuntaba con orgullo. Sigue leyendo

Micro Cuento: El Campesino y el Patrón [1898]

Por Anonimo.
Publicado en El Rebelde Nº1, 20 de Noviembre de 1898

campesino y el patron

Una isla perdida en el vasto océano era poblada solamente por dos habitantes: un señor que de ella se decía propietario y un campesino que trabajaba afanosamente aquel pedazo de tierra.

¡Soy yo quién te mantengo! le decía con gran orgullo el señor al campesino.

El campesino que era bastante corte de entendimiento y que trabajaba como un búfalo desde la mañana a la noche y que comía una especie de polenta y cebolla para cultivar las legumbres, las vides y los frutos, y proporcionar buenos pollos y carne al señor, respondía con reconocimiento quitándose el sombrero y limpiándose el sudor.

“Tiene Ud. razón, señor patrón! y como me arreglaría yo para vivir si no fuera por Ud!.”

Pero un día sucedió que el patrón se murió: ¿y que pasó?

El campesino quedó solo en el islote, y no sin sorpresa comprendió que podía comer el pan, la carne, y beber el vino que antes daba a su patrón. Trabajaba menos y comía mejor.

Entonces comprendió que era él quien con el fruto de su sudor había mantenido y engordado a su señor, mientras que había creído siempre, que era el patrón quien lo había mantenido a él, y dándose una palmada en la frente exclamó: ¡Que bestia he sido!

Silueta de Agitadores: Juan Demarchi, el amigo anarquista de Salvador Allende.

Nota del Grupo Anarquista La Boina:

Adjuntamos un texto de Silueta de Agitadores escrito originalmente en el Surco, también adjuntamos un documento historico aparecido en el periódico Bandera Roja, de Junio del año 1926, donde escribe el mismo Juan Demarchi sobre su supuesta expulsión de Chile.
Finalizamos con adjuntar un extracto del documental “Salvador” donde el mismo Allende habla de su amigo Juan Demarchi. 

Por Manuel de la Tierra
Extraído de El Surco Nº 23, Enero-Febrero 2011

Juan demarchiCuenta la historia que en la adolescencia de Salvador Allende sus pasos se encontraron con los del viejo anarquista porteño Juan Demarchi. Junto a él compartió tardes de ajedrez y largas charlas sobre cuestiones sociales que marcaron al socialista de por vida. Sobre Allende se sabe demasiadono así sobre Demarchi, hombre que, como veremos, fue mucho más que el personaje anecdotario de la biografía del presidente de la Unidad Popular. Demarchi fue un anarquista de toda la vida, una existencia preciosa. Juan Demarchi (también Giovanni De Marchi) nació en Turín en 1864. Desertó del ejército y se fue de su Italia natal en un viaje que lo llevó por diversas Regiones, desplegando en ello una amplia y rica actividad en la propaganda anarquista. Estuvo en Portugal, en Marruecos, en Paris, en Barcelona, en Rio de Janeiro y Buenos Aires. A Chile llegó cuando acababa el siglo XIX, radicándose en Magallanes donde ayudó a organizar los gremios del fin del mundo. Entre 1900 y 1904 vivió y luchó en Lota y Curanilahue, donde participó en la Mancomunal. Luego se fue al norte de la Región chilena y entre 1917 y 1918 participó de las batallas que llevaban adelante las Ligas de Arrendatarios. De allí se vino a la zona central para instalarse en Santiago y Valparaíso. Sigue leyendo

Silueta de Agitadores. Wenceslao Canales Andrade: Peluquero, naturista y anarcosindicalista osornino (1910-2006)

Publicado en El Surco Nº45, Mayo 2013
Por E. G. S.

silueta de agitadoresWenceslao Canales Andrade nació el día 16 de septiembre de 1910 en la ciudad de Osorno, en Rahue Bajo. Se desempeñó a lo largo de su vida como peluquero, oficio que aprendió de forma autodidacta en un salón ubicado a comienzos del siglo XX, en la calle Justo Geisse, en las inmediaciones del Cementerio Católico de la ciudad. Partió haciendo aseo, y poco a poco, fue aprendiendo a cortar el cabello y el oficio con destreza, observando a los peluqueros “profesionales” del local, según el relato de sus hijas. Tempranamente le diagnosticaron epilepsia, después de sufrir sucesivos y violentos ataques en el salón donde oficiaba de aprendiz. Desde ese momento y por influencia del penquista Juan 2° Montoya, quien arribó a la ciudad de Osorno en 1929 huyendo del terror ibañista, se hizo naturista y tuvo sus primeros acercamientos con los grupos anarquistas locales que comenzaban a constituirse en la ciudad, a pesar de la represión de la dictadura del general Carlos Ibáñez del Campo (1927-31). Era ateo y no tuvo ningún vicio: no tomaba, no fumaba y no comía carne. Era vegetariano y practicaba una estricta dieta y estilo de vida. En concordancia con sus postulados, estudió trofología y trofoterapia -por correspondencia- en la Escuela de Naturismo Eutrofológico, dirigida y fundada por el doctor José Castro, en Valencia (España). Novedoso curso que constaba de 390 lecciones y 7 asignaturas. Su vegetal favorito era la acelga que sembraba en su huerta personal, a la que le dedicaba gran parte de su tiempo. Era seguidor del naturista Manuel Lezaeta Acharán. Sigue leyendo